La UE activará un nuevo fondo de liquidez para empresas por la guerra de Ucrania

Serán ayudas temporales para compensar los costes adicionales derivados del incremento de los precios del gas y la electricidad

La vicepresidenta responsable de Competencia, Magrethe Vestager
La vicepresidenta responsable de Competencia, Magrethe Vestager FOTO: Virginia Mayo AP

La guerra no solo está haciendo mella en la economía rusa o ucraniana, también en la del resto del planeta, pero especialmente en Europa. Por ello, la Comisión Europea ha enviado a los países miembro una propuesta de ayudas estatales en caso de que la invasión de Ucrania por parte de Rusia genere una crisis económica en la UE, entre las que se incluyen ayudas temporales de liquidez a empresas y ayudas para compensar los costes adicionales derivados de unos precios del gas y la electricidad, excepcionalmente elevados. “Estamos preparados para utilizar toda la flexibilidad de nuestros instrumentos de ayuda estatal para permitir que los Estados miembro apoyen a las empresas y sectores gravemente afectados”, indicó ayer la vicepresidenta responsable de Competencia, Magrethe Vestager.

La liberal danesa enmarcó esta propuesta, que ha comunicado a los Veintisiete para su consulta antes de que sea aplicable, dentro de los esfuerzos con los Estados miembro para explorar todas las opciones que permitan dar el apoyo “necesario y proporcionado” en estas circunstancias.

Bruselas remitió ayer jueves a los Estados miembro, para su consulta, “un proyecto de propuesta de marco temporal sobre ayudas estatales en caso de crisis para respaldar la economía en el contexto de la invasión de Ucrania por parte de Rusia”, en base al artículo 107, del Tratado de Funcionamiento de la UE (TFUE), que permite conceder ayudas para poner remedio a una grave perturbación en la economía de la UE. En concreto, Bruselas propone, por un lado, una “ayuda temporal de liquidez a todas las empresas afectadas por la crisis actual, que podría adoptar la forma de garantías y préstamos bonificados”. Por otro, propone una ayuda “para compensar los costes adicionales derivados de unos precios del gas y la electricidad excepcionalmente elevados”, pudiendo concederse este apoyo “bajo cualquier forma”, como por ejemplo “subvenciones limitadas, para compensar parcialmente a las empresas, sobre todo a las que son grandes consumidoras de energía”.

Ambos tipos de medidas, explicó la Comisión, “estarían también disponibles para las empresas calificadas de empresas en crisis, las cuales es posible que se enfrenten a necesidades de liquidez acuciantes en las circunstancias actuales”. Las empresas sancionadas y las controladas por Rusia quedarían excluidas del ámbito de aplicación de esas medidas.

Antes de adoptar definitivamente este marco, Bruselas va a consultar con los Estados miembro su opinión, que tendrá en cuenta antes de presentar la versión definitiva de la medida. En concreto, los gobiernos podrán responder a cuestiones como los límites máximos y alcance de las ayudas, la definición de “consumidor intensivo” de energía o si deben imponerse criterios ecológicos o tener en cuenta otros costes que puedan aumentar también drásticamente. Cada país tiene ahora la posibilidad de formular observaciones sobre el proyecto de propuesta de la Comisión y de responder a estas preguntas, que posteriormente serán evaluadas por la Comisión.