Turquía

Turquía anuncia un drástico recorte del gasto público

En una videoconferencia con 4.000 inversores internacionales, el ministro de Finanzas descarta pedir un rescate al FMI o imponer un control de capitales

Berat Albayrak, ministro de Finanzas de Turquía, en una reciente intervención pública / Ap
Berat Albayrak, ministro de Finanzas de Turquía, en una reciente intervención pública / Aplarazon

En una videoconferencia con 4.000 inversores internacionales, el ministro de Finanzas descarta pedir un rescate al FMI o imponer un control de capitales.

Parece que lo peor de la crisis de la lira turca ha pasado. Ayer, el ministro de Finanzas de Turquía, Berat Albayrak, anunció en una teleconferencia que convocó a más de 4.000 inversores internacionales, un «muy severo recorte del gasto público» con el fin de reconducir la inflación anual, actualmente en el 15%, a niveles más soportables, por debajo del 10%. Para ello, Turquía ha dado instrucciones a todos los ministerio para acometer un ambiciosos programa de ahorro de costes para mantener una trayectoria fiscal prudente en la que prime el mantenimiento del superávit primario (antes de pagar el coste de la deuda). Y es que el país es víctima de un enorme programa de inversión en grandes infraestructuras desde el año 2002, que ha terminado pasando factura en las cuentas públicas. El déficit comercial es unos de los parámetros que está lastrando la economía turca, que ha mantenido un crecimiento muy rápido, que se ha basado en el consumo de los hogares y las inversión con el consiguiente endeudamiento de empresas y particulares.

Los inversores extranjeros escucharon de boca del yerno de Tayyip Erdogan lo que querían oír: que Turquía no tiene previsto solicitar ningún tipo de ayuda al Fondo Monetario Internacional ni va a proceder a un férreo control de capitales. «Nuestra divisa no está al descubierto», aseguró a los inversores Albayrak, «Nuestras empresas pueden hacer frente a sus deudas a corto plazo». El ministro de Finanzas negó que las entidades financieras turcas hubieran sufrido una fuga de depósitos.

Vuelve la calma

La lira turca continuó ayer su lenta pero constante recuperación en su relación cambiaria con el dólar. Al comienzo de la sesión bursátil, la divisa cayó por debajo de la barrera de las 6 unidades por dólar y en ellas se mantuvo a lo largo de toda la jornada. La cotización se acerca lentamente a los niveles del pasado día 8, previos a los difíciles momentos vividos a partir del pasado viernes, aunque todavía sigue perdiendo un 35% de su valor de comienzos de año. La cotización permanece anclada entre las 5,7 y las 5,9 liras por dólar.

Para los inversores, el principal arma que Erdogan debe usar para devolver la calma a la lira y los mercados es la subida de los tipos de interés, aunque creen que el Banco Central de Turquía no tiene la independencia suficiente para ir en contra de las palabras del presidente.