Antonio Núñez: “No tener un plan, no comunicar o mentir hacen fracasar a un líder"

Especializado en liderazgo, destaca que la acción de un gobierno o un comité de dirección de una empresa es diferente para crecer que para sortear una crisis, que los líderes se descubren entonces. “Un líder es un negociador de esperanzas realistas”

Antonio NúñezCedida A. N.

Socio de la firma de «headhunter» Parangon Partners, especializado en liderazgo y Gobierno corporativo se dedica al asesoramiento de consejos de administración y alta dirección, palnes de sucesión de CEOs y equipos directivos a nivel nacional e internacional. Autor del libro «El líder ante el espejo» está convencido de que el líder nace y asegura que las crisis redescubre al que verdaderamente lo es. Licenciado en Cunef, MBA por el IESE, máster en Administración Pública por la Harvad Kennedy School, fue director de políticas sociales del Gabinete de Presidencia. Ahora, socio de la firma de «headhunters» en Parangon Partnes analiza para LA RAZÓN el liderazgo en tiempos de pandemia.

-¿Qué cualidades tiene que tener un líder a la hora de afrontar una crisis?

-Hay un elenco de muchas cualidades, competencias directivas y habilidades de liderazgo ante una situación de crisis como la que estamos viviendo, pero destacaría cuatro:

Visión estratégica y planificación. Mirar hacia el frente diseñando (e implementando) una “hoja de ruta” clara y bien definida. Otra sería capacidad de ilusionar. No olvidemos la cita de Napoleón ya que un líder es un negociador de esperanzas y debe ejercitar muchos de los rasgos de un líder carismático: empático por la tragedia humana, colaborador y con capacidad de unir. En definitiva, un optimismo controlado para transmitir ilusión siendo realista. Valores. La ética, el compromiso y la confianza son valores que se generan en el día a día, en lo ordinario. El ejemplo hace al líder. Y por último: capacidad de comunicar. Un líder debe comunicar periódicamente y con transparencia. Debe tener un estilo de liderazgo intelectual y transparente, basado en conocimiento, experiencia y comunicación clara.

-¿Qué errores no debe cometer?

-No tener un plan, no tener el mejor equipo técnico posible, no comunicar o mentir.

-¿Las crisis puede hundir a un líder o redescubre al que verdaderamente lo es?

-Las crisis afloran lo mejor y lo peor de las personas y también de los líderes. Esta crisis está poniendo a prueba a todos los líderes políticos, sociales y empresariales. Vienen tiempos prolongados de volatilidad e incertidumbre. Los líderes que no abracen el estilo descrito seguramente fracasarán y serán sustituidos por nuevos líderes más adaptados, con nuevas cualidades y valores.

-¿Liderar es lo mismo que saber gestionar?

-Gestionar tiene que ver con la ejecución mientras que liderar tiene que ver con guiar. El líder guía para que otros ejecuten. De la misma forma que ser eficientes no es lo mismo que ser eficaces. Como apuntaba Peter Drucker, uno de los padres del management, no solamente hay que hacer las cosas bien sino las que son correctas.

-¿Cómo definiría el liderazgo en tiempos de pandemia de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Almeida, Casado, Abascal o Arrimadas?

-Prefiero no entrar en ejemplos concretos porque este momento creo que es necesario apoyar entre todos para vencer la pandemia y reconstruir la economía. El Presidente del Gobierno configuró un equipo con unos retos que han cambiado radicalmente porque ahora tiene que gestionar la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. De la misma forma que un Comité de Dirección de una empresa es diferente para crecer que para sortear una crisis, en la Gestión Pública hay que reconocer que el mismo equipo no vale para las dos cosas y sería conveniente la determinación para cambiar al actual y rodearse del mejor equipo con independencia de su ideología política. Pero hecho en falta más previsión, más escuchar a los expertos, más humildad y una voluntad sincera y decidida de sumar.

Parece que muchos líderes políticos no son conscientes de que tenemos una sociedad que ya estaba cambiando aceleradamente en los últimos años y que esta crisis va a cambiar radicalmente muchas cosas: la relación entre los ciudadanos y con el Gobierno, el papel de los medios de comunicación, la importancia de la salud o el papel del Estado y las organizaciones supranacionales.

-¿Pero hay alguno que le haya sorprendido especialmente?

-Hay líderes de algunos Ayuntamientos y Comunidades Autónomas que han estado en primera línea, han demostrado no solo empatía por la tragedia humana sino que también se han abierto a la empatía de sus adversarios políticos, han dado la cara, han pactado con la oposición y están planteando ya ideas y soluciones concretas para hacer una desescalada segura pero con plazos y medidas que ayuden a la recuperación económica.

-¿Cree que es momento de afrontar unos pactos de la reconstrucción?

-Absolutamente, no es conveniente ni recomendable sino una condición imprescindible para poder salir de esta gravísima crisis. Vivimos un momento donde es vital el consenso y la colaboración. Sin estrategia de corto y largo plazo no hay salida.

Pactos sin ideología

-¿Cómo se deberían afrontar y qué cualidades deberían tener los que los promueven?

-Una voluntad clara, un espíritu real de servir a los ciudadanos, sin ideología ni búsqueda de réditos cortoplacistas e incluyendo a expertos que tengan experiencia real en situaciones similares. Creo que sólo debería haber una “línea roja”: la ideología tiene que pasar a un segundo plano. Los líderes tienen que ser generosos y no individualistas, con grandes cualidades de negociación y llegar a acuerdos. Estos momentos que afrontamos es un tiempo de consenso, de pactos, no de confrontación. Creo firmemente que juntos somos mejores.

-Si nos vamos al ámbito internacional. ¿Quién le parece más válido a la ahora de cómo ha gestionado una empresa?

-Lamentablemente abundan más los malos líderes políticos que los buenos en este momento, pero también tenemos ejemplos muy cercanos donde han entendido pronto el problema, se han anticipado, han puesto los medios asesorándose con los mejores expertos y las mejores prácticas; y con un plan claro que están saliendo ya del confinamiento y poniendo los pilares para la "reconstrucción” del país y su economía.

Por otro lado, la tendencia natural es al aislacionismo en contra de la cooperación internacional. Aunque el panorama no invita al optimismo, tengo la esperanza de que esta crisis traerá nuevos líderes con mejores cualidades en todos los ámbitos tanto políticos como empresariales.

-Usted es “headhunter”(cazatalentos). ¿Ficharía alguno de los que están al frente de la pandemia para dirigir una empresa privada?

-En mi labor de head hunter estamos hablando con muchos líderes empresariales que ya se están preparándose para el día después D+1. En estas conversaciones se perfila el líder que necesitan:

1) un liderazgo fuerte y ejemplar: sin liderazgo iremos más a la competición q a la cooperación.

2) Con una Visión estratégica, revisable a corto plazo.

3) Competitivos, eficientes y resilientes gestionando crisis.

4) con Valores profundos: solidaridad, cercanía, humildad, valentía.

5) Capaces de Trabajar en equipo de forma transversal y multifuncional, conscientes de nuestras limitaciones y fragilidad.

6) Innovadores y creativos porque el entorno será muy competitivo.

7) Sabiendo conciliar el trabajo con su vida personal y familiar. Porque está crisis nos ha permitido en muchos casos redescubrir nuestro hogar y lo verdaderamente importante en nuestras vidas.

En definitiva, es pronto para saber a quién ficharía como headhunter, pero pondría el foco en las siguientes cualidades: trabajo duro, humildad para rodearse de un equipo mejor que uno mismo, valores éticos y la inteligencia emocional para ser empático y cercano.