Marlaska coloca a un investigado por acoso laboral y prevaricación como “número tres” de la Guardia Civil

El general de Brigada Félix Blázquez tendrá que declarar ante un juzgado militar por “trato humillante” a un agente en 2015

El nuevo “número 3” de la Guardia Civil, el general de brigada Félix Blázquez, elegido por Marlaska como nuevo Mando de Operaciones tras la salida del teniente general Fernando Santafé, está siendo investigado en un juzgado militar por los presuntos delitos de prevaricación administrativa y contra la integridad moral. El nuevo nombramiento se produjo hace dos días en el marco del “terremoto” que provocó en la cúpula del instituto armado el cese de Pérez de los Cobos por la investigación del 8-M y las presuntas injerencias de Interior en la Justicia.

Los hechos investigados que implicarían a Bláquez ocurrieron a finales de 2015 cuando el guardia civil que denuncia llega destinado al Puesto de Llodio (Álava) en la etapa en la que el general Blázquez era máximo responsable de la Guardia Civil en el País Vasco y comenzó a ser sancionado con varios expedientes disciplinarios. Fue el 5 de octubre de 2018 cuando presentó denuncia ante el Juzgado de Instrucción de Guardia de Vitoria-Gasteiz, que incoó Diligencias Previas 1399/2018 en el Juzgado de Instrucción 3, el cual se inhibió a favor de la Jurisdicción Militar.

Pérdida de destino laboral y 15.000 euros en sanciones

Según el especialista en Psiquiatría del Hospital Militar de Zaragoza, el Teniente Coronel D. José Carlos Fuertes Rocañín, que emitió un informe el 12 de diciembre de 2017 en el marco de la investigación judicial, “desde su llegada al destino de Llodio se han producido una serie de problemas que a este perito le resultan cuando menos peculiares. El citado Guardia ha sido expedientado en tres ocasiones por unos motivos que nos parecen, por el relato que nos hace el informado, que debería ser investigados de forma más pormenorizada, ya que por lo que se nos relata pudiera ser constitutivo de un presunto acoso laboral. Siendo iniciada su baja por el psicólogo por diagnostico de “personalidad anómala”, aspecto que no constatamos por la exploración hecha ya que lo único que se aprecia es un estado de estrés agudo por la presión laboral y los expedientes disciplinarios abiertos”. Las sanciones por dichos expedientes le han supuesto al guardia la perdida de su destino laboral y sanciones económicas que ascienden a unos 15.000€.

Se le incoaron cuatro expedientes disciplinarios por falta grave -incoados y resueltos con sanciones disciplinarias por el General-, y uno por falta muy grave -incoado por el General y resuelto por el Director General-, todos ellos en el periodo aproximado de junio de 2017 a abril de 2018, en los cuales los mandos, así como en el contexto vivido por el guardia civil, en el Puesto de Llodio y Comandancia de Álava, tuvieron diferente intervención.

Y es que, además de Blázquez, están investigados por estos hechos dos Comandantes un Capitán, un Teniente y un cabo 1º. Los delitos cometidos serían prevaricación administrativa (un funcionario o autoridad pública, a sabiendas de su injusticia, dicta una resolución arbitraria en un asunto administrativo), y el delito contra la integridad moral, (infligir a otra persona un trato degradante, causándole un dolo o sufrimiento físico o psíquico, humillante, vejatorio).