Los socios de Sánchez le reclaman que “sea valiente” y “plante cara” con los presos del “procés”

Han puesto en tela de juicio la independencia de la Justicia y también le han dicho que "la Legislatura no está salvada"

La celebración del último Pleno en el Congreso, en este caso excepcional y a petición propia del presidente gobierno Pedro Sánchez, ha estado marcado por una decisión judicial que se produjeron el día anterior: la revocación del tercer grado de los políticos independentistas que estuvieron implicados en la consulta popular ilegal para decidir sobre el futuro de Cataluña.

No es justicia, es venganza, y nos aleja de una solución política. Presidente, le pido valentía para superar el legado de judicialización del PP”, así ha empezado su intervención el presidente de Unidas Podemos, Jaume Asens, su intervención este miércoles donde ha mostrado su solidaridad con los cinco políticos independentistas cuyo tercer grado fue ayer suspendido.

En la misma línea, el portavoz del ERC en el Congreso, Gabriel Rufían, ha dicho durante su intervención ante la Cámara que “hoy España huele a toga rancia e izquierda cobarde. No les pedimos que sean más de izquierdas, les pedimos que sean más valientes. Donde no hay justicia no puede haber paz. Dejen de callar y planten cara”.

La situación de los presos independentistas es una de las principales diferencias entre los dos socios de Gobierno desde que empezó a fraguarse su colaboración. Ya ayer, el vicepesidente del Gobierno, Pablo Iglesias, arremetió contra la Justicia por devolver a los presos a la cárcel y aseguró que “la suspensión de la semilibertad de los presos independentistas es una mala noticia” para los que defienden el diálogo con Cataluña “para afrontar el conflicto en el marco legal vigente”. No en vano, cuando fracasó la primera investidura de Pedro Sánchez, los socialistas siempre dijeron que entre el que ahora es su socio de gobierno y ellos había diferencias muy profundas en temas de Estado como en el asunto catalán, y a la vista de lo sucedido hoy en la Cámara, será crucial para asegurar la continuidad de la Legislatura.

Aprobación de los Presupuestos

Por otro lado, la geometría parlamentaria que aplicaría el gobierno para negociar después del verano sus primeros Presupuestos no convence a Unidas Podemos, pero tampoco a los socios nacionalistas de la investidura. Así ha quedado manifiesto durante la sesión extraordinaria celebrada hoy en el Congreso. El portavoz en el Congreso de Unidas Podemos, Pablo Echenique, ha advertido al presidente Sánchez que “para sacar adelante de unos servicio públicos fuertes una fiscalidad justa es importantes elegir los compañeros de viaje”, en referencia a los gestos a Ciudadanos y al Partido Popular. “Hay que elegir entre los que gobiernan con la ultraderecha o los que apuestan por un programa progresista”, ha advertido.

También los nacionalistas de ERC han lanzado un mensaje en la misma línea al gobierno de Coalición. Gabriel Rufián, dirigiéndose directamente al grupo parlamentario Unidas Podemos, le ha dicho “qué tipo de reformas se pueden realizar con Ciudadanos: ¿el contrato único, vetar comisiones, vientres de alquiler (...) ¿vale la pena blanquear a cambio de no incomodar'”, se ha preguntado Rufián para después dirigirse nuevamente a los morados y preguntarles “¿a cambio de qué se puede negociar con Ciudadanos?”

También los nacionalistas vascos han advertido a Pedro Sánchez que su apoyo no se compra con dinero sino con un proyecto de futuro que ponga solución a los problemas endémicos del país tales como la “situación nacional de Euskadi y Cataluña”. En este sentido, Aitor Esteban, ha dicho que “la legislatura no está salvada” y que la “aprobación del presupuesto no se reduce a repartir dinero”. De hecho, ha pedido a los socialistas que dejen de “pensar menos mediáticamente y mantengan una actitud firme hacia sus socios en lugar de dar bandazos”. Sus declaraciones se producen en medio de la amenaza del presidente autonómico, Iñigo Urkullu, de no acudir a la este viernes al no haberse celebrado aún la Comisión Mixta de Concierto Económico para acordar la capacidad de endeudamiento como consecuencia de la caída de recaudación.