Hallan muerto en su celda de Martutene al etarra Igor González Sola

Los primeros indicios apuntan a que el preso podría haberse suicidado, ya que lo había intentado en otras ocasiones

El preso etarra Igor González Sola ha sido encontrado muerto en su celda en la prisión de Martutene en la tarde de hoy, según ha informado Etxerat, la organización que agrupa a los familiares de los reclusos terroristas. La noticia ha sido confirmada por Efe en medios penitenciarios

Igor González Sola fue encarcelado en 2005, había cumplido 15 años en prisión y contaba con apoyo psicológico extrapenitenciario desde tiempo atrás. En julio de este mismo año, hace apenas dos meses, fue trasladado a la prisión de Martutene.

Como es habitual, desde el entorno proetarra se echa la culpa de todo a “la política de dispersión (Sola estaba en San Sebastián) que se ha cobrado una nueva víctima. Son ya un total de 22 víctimas mortales en prisión a causa de la desasistencia médica, de las condiciones de vida extremas propiciadas por las políticas penitenciarias de excepción, o de la insostenible presión a la que se ven sometidos las presas y presos políticos vascos. Estos son los frutos de la política de dispersión; los frutos a los que aluden sus partidarios para exigir que se mantenga activa y que no se ponga fin al alejamiento. Víctimas mortales en las prisiones, víctimas mortales por el alejamiento y un sufrimiento con el que los gobiernos español y francés no quieren acabar”. Asimismo, se llama a movilizaciones con ocasión de este fallecimiento. Tampoco en esta ocasión hay palabras para las víctimas.

El cuerpo del recluso ha sido encontrado en su celda, en la que estaba solo, en el recuento que se efectúa después de comer, sobre las 17.00 horas de esta tarde. Los responsables del centro penitenciario de Martutene han comunicado el suceso a la familia del recluso y han dado parte al juzgado de guardia, que se encuentra a la espera de conocer el resultado de la autopsia.

Fuentes del centro penitenciario guipuzcoano han explicado a EFE que los primeros indicios observados apuntan a que el preso podría haberse suicidado. En 2009 ya trascendieron dos intentos de suicidio, cuando González Sola se encontraba preso en las cárceles de Granada y Badajoz, según “Gara”.

Igor González Sola ingresó en prisión en marzo de 2005 para cumplir una condena de 20 años de cárcel por colaboración con banda armada, depósito de armas y falsificación dentro de su actividad en el comando Amaiur de ETA, integrado en el complejo Donosti. Al parecer, había abandonado el Colectivo de Presos (EPPK).

El recluso había sido trasladado este verano desde la prisión de Soria a la de Martutene, donde había pedido trabajar y ya había planteado la posibilidad de acogerse a permisos penitenciarios. El preso había cumplido las tres cuartas partes de su condena en marzo y había aceptado la legalidad penitenciaria.

Tras conocerse el fallecimiento de este interno, EH Bildu ha tachado de “inadmisible” su muerte, ya que, a su juicio, “sigue siendo incomprensible que los presos vascos sigan en prisión” después de nueve años del cese definitivo de la violencia de ETA y dos años después de su definitiva desaparición.

El último preso etarra fallecido en la cárcel fue Xabier Rey, en marzo de 2018. Se quitó la vida en Puerto de Santa María, según “Gara”.