PSOE y Podemos impulsan una comisión de investigación al PP por el “caso Kitchen”

Los partidos que conforman el Gobierno buscan desgastar a Casado, mientras liberan a Iglesias de dar explicaciones por la financiación irregular de su partido

El Congreso de los Diputados investigará la denominada “operación Kitchen” que afecta a antiguos altos cargos del Gobierno de Mariano Rajoy. Y lo hará porque el PSOE que ayer, “no descartaba" apoyar esta iniciativa, ha decidido ahora tomar la iniciativa y amplificar en el Parlamento el desgaste que este caso tiene para el principal partido de la oposición. Fuentes socialistas confirman que registrarán junto a Unidas Podemos la petición en los próximos días, porque hay que “ir hasta el final” en este asunto. De esta forma, deciden liderar la exigencia de explicaciones, pese a que desde ERC ya se adelantó ayer que también lo harían, y previsiblemente contarán con un amplio respaldo por parte de los partidos nacionalistas y soberanistas que ya se han posicionado a favor de la misma.

Las comisiones de investigación que los partidos impulsan en el Congreso de los Diputados se han pervertido, perdiendo cualquier utilidad, si es que algún día la tuvieron, para convertirse en un arma arrojadiza que los partidos, en función de sus mayorías, empuñan contra sus rivales políticos o como bandera de sus convicciones. Los letrados de la Cámara intervienen con demasiada asiduidad para reconvenir a los grupos sobre que ciertas materias no pueden ser objeto de investigación por el Parlamento.

Se da la circunstancia, además, de que ayer mismo los socialistas salieron al rescate de sus socios de coalición de Unidas Podemos para evitar que tengan que dar explicaciones por las presuntas irregularidades financieras que desveló el Tribunal de Cuentas. No es la primera vez que lo hacen ante las sucesivas propuestas del PP que, como en ocasiones anteriores, cuentan con el apoyo de Ciudadanos y Vox para investigar estas polémicas. Con la connivencia de sus aliados nacionalistas, los partidos que forman el Gobierno evitaron hacer pasar a los de Pablo Iglesias por este trago parlamentario que tiene más de desgaste político que de verdadero afán de esclarecer cualquier asunto turbio.

Sin embargo, mientras que con una mano se libera al socio de coalición, con la otra se inflige idéntico castigo al principal partido de la oposición. En nuevo ejercicio de doble rasero, PSOE y Podemos pasaron de esquivar la comisión de investigación a los morados, a mostrarse hoy favorables a impulsar una semejante contra el Partido Popular por los últimos indicios judiciales que vinculan a la antigua cúpula del PP con el espionaje al ex tesorero Luis Bárcenas.