Moncloa activa la “operación aislar”: “Es una cuestión de su vida privada”

Cierre de filas en público hasta que el Supremo decida sobre la imputación

El «caso Dina» sigue coleando en los tribunales. En Moncloa daban esta polémica prácticamente por amortizada, después de que hace escasos días la Audiencia Nacional instara al juez Manuel García Castellón a que le devolviera al líder de Podemos la condición de perjudicado en el caso. Sin embargo, el movimiento del instructor del caso Villarejo pidiendo al Tribunal Supremo investigar al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, por, entre otros delitos, el de revelación de secretos o el de denuncia falsa en relación al robo del móvil de su ex asesora Dina Bousselham, ha caído como una bomba en el Ejecutivo. Una bomba que eclipsó, además, la puesta de largo del Plan de Recuperación para vehicular los fondos europeos.

Obligados a rehacerse de nuevo, en Moncloa no esconden que esto supone munición para que la oposición avance en su operación de desgaste al Gobierno y, por esta cuestión, se muestran contundentes a la hora de establecer un cortafuegos en torno al Gabinete, que –de facto– deja aislado a Iglesias. La estrategia consiste en desvincular totalmente la polémica de la labor del Ejecutivo y encuadrarla en la esfera privada del vicepresidente segundo. «Esto no afecta al Gobierno, es una cuestión de la vida anterior de Iglesias», aseguran. Este argumento se enfoca en dos direcciones, en primer lugar, descarga de responsabilidad al Ejecutivo y, en segundo lugar, permite esquivar la asunción de medidas coercitivas contra el vicepresidente, porque no se trata de haber «hecho un mal uso de su cargo, por haber utilizado dinero público de forma indebida o por ninguna responsabilidad vinculada a su posición actual» que pudiera acabar derivando en una dimisión o un cese.

En todo caso, en Moncloa piden que prime la «cautela» hasta que se pronuncie el Supremo y dejar actuar a la Justicia, porque en otras ocasiones este tipo de actuaciones «han quedado en nada». Aunque en privado reconocen que este nuevo capítulo judicial deja a Iglesias debilitado dentro del Gobierno, en público ayer fueron varios los pronunciamientos de miembros del Gabinete, empezando por el propio Pedro Sánchez, cerrando filas con Iglesias.