Sánchez paraliza la reforma del CGPJ para sentarse a negociar con el PP su renovación

En Moncloa ya advertían que si el PP votaba “no” se abriría un “nuevo tiempo” para alumbrar grandes consensos con el principal partido de la oposición

El discurso del líder del PP, Pablo Casado, ha tenido un efecto inmediato en el Gobierno. Si bien Pablo Iglesias quedó descolocado por la contundencia del mismo, ya que llevaba una intervención preparada para asimilar a los populares con la ultraderecha que no se acabó correspondiendo con la realidad, el presidente del Gobierno sí ha sabido reaccionar y ha lanzado un “importante anuncio” durante su alocución a modo de cierre en la moción de censura, según lo definían fuentes de su entorno. El presidente aseguró que ofrece a Casado “paralizar el reloj de la reforma del CGPJ para llegar a un acuerdo".

En Moncloa ya advertían esta semana que si Casado votaba “no” a Vox, esta circunstancia abriría “un tiempo nuevo” en las relaciones entre el Ejecutivo y el principal partido de la oposición para “llegar a grandes consensos”. En el punto de mira de estos grandes acuerdos está, de manera determinante, la renovación de los órganos constitucionales pendientes, en especial, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

PSOE y Unidas Podemos presentaron hace dos semanas una reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial para rebajar el sistema de mayorías, de la mayoría reforzada de 3/5 actual, a la mayoría absoluta de 176 diputados, para la elección de los 12 vocales que corresponden a las Cámaras. Una reforma muy polémica, que está generando un profundo rechazo, no solo a nivel político, sino también en el ámbito judicial y el europeo. En el Gobierno están dispuestos a renunciar a ella, paralizarla e incluso retirarla, si el PP vuelve a la mesa de negociación. Y aquí reside el “importante anuncio” de Sánchez, en forma de ofrecimiento, de mano tendida a Pablo Casado. “En cuanto concluya esta votación, sentémonos y renovemos los órganos constitucionales. Vamos parar el reloj de esa reforma”, ha señalado Sánchez.

En el Ejecutivo sostienen que la citada reforma es “instrumental” y que lo realmente importante es alcanzar un acuerdo para acabar con el mandato caducado del órgano de gobierno de los jueces. La reforma presentada en el Congreso se conceptuaba como una herramienta de presión al PP que le está generando al Gobierno más quebraderos de cabeza que réditos políticos, por lo que al Gobierno le interesa volver a la mesa de negociación y cerrar este acuerdo.

Desde el PP reaccionaron inmediatamente al anuncio de Sánchez, asegurando que el presidente se ha visto obligado a retroceder por los toques de atención del GRECO y la Comisión Europea, “gracias a la presión planteada por el presidente Casado en la UE”, señalan fuentes populares, para apuntalar este argumento con un victorioso: “Hemos ganado otra batalla". En el Partido Popular mantienen sus condiciones de despolitización y de que Podemos sea apartado de la negociación, algo que el Ejecutivo no está dispuesto a conceder. Unas condiciones que el secretario general del PP, Teodoro García Egea, confirmó públicamente en Twitter.