Campo enfría las esperanzas de un inminente acuerdo para renovar el CGPJ y dice ahora que espera que sea “a corto o medio plazo”

Sobre la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal: “Hay que suprimir la pena de banquillo”

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ayer, durante la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros
El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, ayer, durante la rueda de prensa tras el Consejo de MinistrosServicio Ilustrado (Automático) JESÚS HELLÍN, EUROPA PRESS

El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, no dudó ayer en afirmar que confiaba en que “en muy poco tiempo tendremos buenas noticias” sobre la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Sin embargo, hoy, en una entrevista en la Cadena SER, se ha mostrado más cauto al respecto y tras manifestar que “el mandato constitucional es renovar los órganos. No hay alternativa”, fijaba ya un espacio temporal algo más largo que lo expresado ayer,

Ahora, ya no sería una renovación inmediata, como dejaba entrever en su comparecencia tras el Consejo de Ministros celebrado ayer, sino que estipulaba otro horizonte temporal: “Tengo esperanza en que en un período corto o mediano que haya un acuerdo”. De esta forma, espaciaba el marco temporal en que se puede producir el consenso entre PSOE y PP para la renovación del órgano de gobierno de los jueces y magistrados.

En esta misma entrevista, el titular de Justicia se refirió al aprobado Anteproyecto de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que, entre otras medidas, otorga la instrucción de las causas penales a los fiscales y “expulsa” a partidos políticos y sindicatos de que puedan ejercer la acción popular. Es una Ley, señaló Campo, que “nos armoniza con Europa” y con la que se cumple el “reglamento obligado, y esto es lo que hace toda Europa, que el rol lo tiene el ministerio fiscal”.

Junto a ello, expresó también su confianza en que el texto pueda ser también avalado por el PP, del que espera, dijo, “una respuesta de acuerdo. Desde 2001, el pacto de estado entre PP y PSOE se aprobó este cambio en esta línea. Estoy convencido en que no va a haber problemas en los puntos fundamentales”.

Uno de los puntos polémicos de esa reforma es la atribución al fiscal de decidir qué información se facilita o no a los medios de comunicación relativa a los procesos judiciales, decidiendo el Ministerio Público qué información es relevante o no. Al respecto Campo quiso quitar importancia a ese punto (muy criticado por sectores de la profesión periodístico) al señalar que lo que se recoge en el anteproyecto es limitar “la forma de dar información a través del ministerio fiscal”

“No se introduce nada que no estuviera ya. Si el foco de la instrucción va a estar en el fiscal, es el ministerio fiscal el que lo tendrá que centrar. No podemos normalizar las filtraciones a la prensa.”.

En este sentido, incidió en que durante la fase de instrucción la presunción de inocencia hay que protegerla: “Hay que suprimir la pena de banquillo. Es un ejercicio de responsabilidad de todos”, pero ello no significa, afirmó que se cierren “los canales de información”.