Barcelona o Navarra desoyen a Sanidad y permiten marchas el 8-M

Castilla y León y Galicia piden un criterio común en toda España

Manifestación feminista por el 8 de marzo
Manifestación feminista por el 8 de marzoLuis DiazLa Razón

Con centenares de muertos diarios por la covid y una incidencia acumulada de 159 por cada 100.000 habitantes, la celebración de grandes concentraciones de personas resulta cuando menos un riesgo para la salud colectiva, teniendo en cuenta que se han restringido los movimientos y limitado los encuentros sociales de toda la población. Por motivos de «salud pública», además de las altas cifras de hospitalizados por la pandemia, el delegado del Gobierno de Madrid anunció ayer la prohibición de todas las manifestaciones previstas para el 8-M, siguiendo así las indicaciones de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, que aseguró a finales de febrero que «la situación actual no permite llevar a cabo manifestaciones el 8 de marzo».

Aunque la «marea violeta» no se verá en la capital, otras muchas ciudades de España sí que se llenarán de marchas con el riesgo para la salud que ello supondrá. En este sentido, la celebración de manifestaciones debe ser comunicada por escrito a la autoridad gubernativa correspondiente por los organizadores, En concreto, tienen que ponerse en contacto con la Delegación del Gobierno de su comunidad autónoma, menos en Cataluña y el País Vasco, donde deben notificar a las consejerías del Interior. La decisión, por lo tanto, depende de las delegaciones del Gobierno central en cada región, pero desde mayo de 2020 –a raíz del estado de alarmase añadió que deben tener en cuenta los datos sanitarios de cada autonomía y no solo los informes de los Cuerpos y Fuerzas del Estado.

En Cataluña sí habrá 8-M a diferencia de Madrid. La Generalitat dio luz verde a las concentraciones de los colectivos solicitantes y permitirá que se lleven a cabo manifestaciones con motivo del Día de la Mujer. Eso sí, desde el Govern advierten de que se tendrán que cumplir de forma «escrupulosa» las restricciones y medidas preventivas vigentes coincidiendo con la tercera oleada del coronavirus y el inicio de una tímida desescalada.

También en Navarra los colectivos feministas podrán celebrar movilizaciones ya que todas las concentraciones comunicadas a la Delegación del Gobierno en esta comunidad prevén una afluencia de menos de 500 personas. La Comunidad Valenciana es otra de las comunidades que mantiene las manifestaciones. En este caso, la Delegación del Gobierno asegura que no hay ningún informe sanitario en contra de las 40 pequeñas manifestaciones que se han convocado en Alicante y Valencia, mientras que en Castellón no se ha registrado todavía ninguna petición.

En el caso de Castilla y León, la Delegación del Gobierno no prohibirá las manifestaciones, por el momento, sin embargo, el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, recomendó ayer que no se celebren marchas. Además, lanzó un mensaje al Gobierno central ya que insistió en que «la autoridad competente es el Gobierno, queda claro en el Estado de Alarma».

En la misma línea, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, también instó al Gobierno a «concretar de una vez» y «aclarar» si este tipo de protestas con motivo del 8-M van a estar «prohibidas en toda España». En total son 85 las marchas que se han solicitado autorización en la delegación del gobierno.

Por otro, las delegaciones de Castilla-La Mancha, Asturias, Extremadura o Cantabria permitirán estos actos. Así, la cántabra Ainoa Quiñones subrayó ayer que «hasta este momento se han celebrado manifestaciones y concentraciones, por lo que se van a seguir los mismos criterios a aplicar en torno al 8M». En esta comunidad están previstos 14 actos, cinco el domingo y nueve el lunes.

En el caso de Andalucía, la delegada del Gobierno, Sandra García, señaló hace dos días que hay comunicadas distintas manifestaciones para las que se han pedido «los informes oportunos» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a Salud. No obstante, llamó a la «prudencia» y a ser imaginativos en las celebraciones.

Al igual que con las navidades o el verano, cada comunidad autónoma va por libre. Pese a existir un estado de alarma decretado en todo el país, serán las delegaciones de Gobierno de cada territorio las que deciden, siempre y cuando, no diga algo el Ejecutivo en los próximos días.