Page augura que el debate independentista pasará “de banderas a dinero”

El presidente de Castilla-La Mancha avanza que pelará “furibundamente” por su comunidad

El presidente de C-LM, Emiliano García-Page
El presidente de C-LM, Emiliano García-Page FOTO: JCCM JCCM

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, el único barón socialista que mostró su rechazo frontal a los indultos del Gobierno a los condenado por los actos del 1 de octubre de 2017, está dispuesto a dar la batalla e impedir que Cataluña saque rédito de la medida de gracia otorgada por el Ejecutivo.

Ha avanzado que el debate ahora con el sector independentista va a pasar “de los himnos y las banderas al dinero”, contexto en el que ha avanzado que peleará “furibundamente” por defender los intereses de su región cuando llegue el caso.

“Voy a pelear furibundamente como presidente de esta tierra no sólo por que no haya privilegios ni sociales ni personales, sino tampoco territoriales. Nos jugamos casi todo en esto”, ha aseverado el líder autonómico.

No en vano, la sedición no sale gratis. A las penas penitenciarias que han pagado los cabecillas de los actos del 1 de octubre de 2017, hay que sumar el coste económico que supone la maquinaria del desafío soberanista. A los 4,1 millones que ya tuvieron que afianzar los líderes indultados por el gobierno y ex altos cargos de la Generalitat ante el Tribunal de Cuentas por la organización del 1-O se sumarán ahora los gastos por la promoción exterior del “procés” a través de Diplocat y de las “embajadas” catalanasque un informe del organismo fiscalizador sitúa en más de cuatro millones de euros.

No obstante, la factura del “procés” se puede leer desde diferentes perspectivas. Una de ellas es la inestabilidad política que ha comportado y que ha tenido como una de sus principales consecuencias las dificultades para aprobar los presupuestos, la principal Ley de un gobierno porque permite orientar su política, porque desde los de 2010 no se han aprobado a tiempo en ninguna ocasión.