El juez citará a los testigos de ‘El Pollo’ para indagar en la valija diplomática

Esta vía con la que supuestamente llegaba el dinero desde Venezuela a Podemos no deja rastro por lo que otros testimonios serán clave para que la instrucción siga abierta

Imagen de archivo del exgeneral Hugo Carvajal
Imagen de archivo del exgeneral Hugo Carvajal

A falta del encaje en el calendario, todos los testigos propuestos por el exjefe de la inteligencia venezolana Hugo Carvajal desfilarán por la Audiencia Nacional en las próximas semanas. Eso sí, lo harán como testigos protegidos para no revelar su identidad, condición sine qua non para que el conocido como «El Pollo» expusiera sus nombres en la declaración que este miércoles realizó ante el juez Manuel García-Castellón. De los detalles que estos puedan aportar sobre las vías de pago de Venezuela a Podemos y los años en los que estos hechos se enmarquen dependerá la supervivencia de la causa, según fuentes judiciales.

No son muchos (no más de diez), pero los suficientes para que los indicios de delito puedan sustentarse y mantener vivo el proceso de 2016 reabierto a raíz de que Carvajal haya comenzado a colaborar con la justicia española contando todo lo que sabe de su tiempo como mano derecha de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Se trata de trabajadores y colaboradores que el exgeneral tuvo a cargo durante años y que, una vez él dejó de liderar la Inteligencia, han seguido apoyándolo en su disidencia del régimen del venezolano.

Ninguno de ellos está en Venezuela, aseguran las fuentes consultadas, algo que temían los investigadores por la imposibilidad de colaboración judicial con el país. Sin embargo, muchas de sus familias sí y este es precisamente el motivo por el que han pedido tener protección.

El entorno de Carvajal está extremadamente preocupado porque cualquiera de los contactos que han accedido a hablar con el juez se eche para atrás si su identidad sale a la luz. La condición de testigo protegido, que depende únicamente de que el magistrado exponga los motivos de riesgo por el que la aplica en un auto, tiene varios grados. Desde evitar cualquier tipo de identificación en los documentos del proceso penal -ni siquiera cuando se levante el secreto los acusados podrán saber quiénes son-, tomar declaración con medidas de reserva como un biombo, poner escolta policial hasta incluso, en casos extremos, otorgar una identidad falsa.

En la aproximadamente hora y media que ‘El pollo’ ha estado relatando de forma pormenorizada al juez cómo era el modus operandi para traer el dinero a España, éste ha explicado que en muchas de estas operaciones no participó él directamente, sino que las conoce por sus colaboradores. Por eso, testigos que sí formaron parte de este vaivén de dinero son clave porque ya no se trataría de un solo testimonio, sino de varios que permitiría eventualmente imputar a los señalados.

El Juzgado de Instrucción Central número 6 en el que se encuentra la causa además de con García-Castellón cuenta con otros dos jueces que pueden conocer de la investigación. En los próximos días va a sufrir ligeros cambios de agenda y, por esto, todavía está en el aire cuándo se producirán estas citaciones.

La valija diplomática

Uno de los puntos centrales del interrogatorio en el que ayer estuvieron presentes solo el juez, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional Jesús Alonso y la abogada de ‘El Pollo’ trato de despejar la incógnita sobre cómo funcionaba la valija diplomática por la que, según Carvajal, Venezuela enviaba el dinero a su embajada en España y una vez aquí el principal receptor era el exdirigente morado Juan Carlos Monedero.

El funcionamiento de esta valija está contemplada en un Convenio que el Ministerio de Asuntos Exteriores firmó en 1961 con la rúbrica de Francisco Franco sobre las relaciones diplomáticas. Especifica que hay bultos que se pueden enviar de un país a otro sin pasar ningún tipo de control fronterizo («no podrán ser abierta ni retenida»). En principio, el tratado lo restringe a «documentos diplomáticos u objetos de uso oficial», pero Carvajal sostiene que se trataba de maletas con dinero en efectivo. Una cuestión que no es sencilla de acreditar porque no se trata de contratos y no hay registro alguno, por lo que todos los detalles que aporten los testigos en esta línea serán determinantes.

Como también es de vital importancia el momento en el que se produjeron los hechos. Los contratos que hasta ahora ha entregado el exgeneral -aunque se ha comprometido a entregar más «si le llegan» datan de 2008, 2009 y 2013. Es decir, todos anteriores a 2015 que es cuando comenzó a contemplarse el delito de financiación irregular de partidos (el principal que ven los investigadores por el momento). En el relato que hace Carvajal, entregado en un informe de siete páginas al juez, expone hechos hasta 2017 que serían los enjuiciables. De ahí que el instructor esté poniendo ahí la lupa.

Los principales señalados en términos de recepción del dinero es en primer lugar Monedero, pero según fuentes presentes en la declaración también la exdiputada Carolina Bescansa ha participado de estos procesos, siempre bajo el relato de «El Pollo».