Don Juan Carlos, “muy decepcionado”, recurrirá al apreciar “graves irregularidades”

Su defensa pide permiso para apelar e insiste en su inmunidad como parte de la Familia Real

Don Juan Carlos recurrirá la decisión del juez británico Matthew Nicklin de seguir tramitando la demanda por acoso que presentó Corinna Larsen al considerar que el rey emérito no está amparado por la inmunidad. Fuentes de su defensa apuntan que tras conocer ayer la decisión del magistrado del Tribunal Superior de Londres se sintió «muy decepcionado» pues considera que cuenta con «motivos sólidos y convincentes» para apelar.

De hecho, sus abogados –encabezados por el letrado Daniel Bethlehem, ya tienen listo el escrito con el que solicitarán el preceptivo permiso para recurrir al Tribunal de Apelación, en cuyas manos está ahora el futuro procesal de Don Juan Carlos ante la Justicia británica.

Y es que la defensa de Don Juan Carlos considera que la sentencia que le niega la inmunidad presenta «graves irregularidades» por diversos «errores de hecho y de derecho» contra los que sus abogados esgrimen hasta cuatro motivos de apelación.

Por un lado, mantiene que el juez británico se ha equivocado al circunscribir el supuesto hostigamiento que Corinna Larsen atribuye al ex responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) Félix Sanz Roldán –supuestamente a instancias de Don Juan Carlos– a actos de carácter personal sin vinculación con su condición de jefe del CNI. «En ninguna parte de la demanda –se queja su defensa– se sugiere que los actos que se imputan a Sanz Roldán se llevaron a cabo a título personal, y no como jefe del CNI».

Sanz Roldán no habría actuado a título personal

Los abogados de Don Juan Carlos creen que al instar el tribunal a la empresaria danesa a que subsanara ese relato de hechos, se ha ocasionado un perjuicio para su defendido, viciando el razonamiento de la propia Corte.

Si la ex amante de Don Juan Carlos –expone la defensa– hubiese querido alegar que esa hipotética operación de acoso presuntamente dirigida y coordinada desde 2012 por el ahora rey emérito y llevada a cabo por Sanz Roldán «a título meramente personal», y no como jefe del CNI, «le correspondía a la demandante formular en tal caso esos detalles en su demanda antes de que el tribunal conociera y resolviera la cuestión de la inmunidad». Sin embargo, se queja, «no se alegó tal extremo» y pese a ello el tribunal le ha instado ahora a introducirlo en su demanda una vez rechazada en primera instancia su inmunidad.

Suponiendo que las conductas que se denuncian fueran ciertas, argumenta su defensa, se habrían producido en todo caso de forma oficial y en el contexto «de la interacción entre el Rey y el jefe del CNI» y nunca a título personal.

Inmunidad: situación “sin precedentes” tras su abdicación

Otro de los puntales del recurso del rey emérito hace hincapié en que Don Juan Carlos sí «es miembro de la Casa Real del Rey Felipe VI», por lo que reprocha al magistrado que «no abordara adecuadamente su petición de inmunidad». Su abdicación, subraya, «creó una posición sin precedentes en España» que se proyecta sobre los efectos de la inmunidad, una cuestión que –argumentan sus abogados– debe de ser valorada por un tribunal de apelación.

Su defensa –que pide una ampliación hasta el próximo 30 de mayo del periodo señalado para solicitar pruebas y testificales– recurre incluso a la «cortesía» entre ambos reinos y sus soberanos para avalar el derecho de Don Juan Carlos a que un tribunal de apelación se pronuncie sobre su inmunidad. De obligarle a proponer pruebas antes de esa fecha –como pretende Corinna Larsen–advierte de que supondría «un riesgo real de sometimiento a la jurisdicción» británica, lo que podría ocasionarle un perjuicio «irreparable».