Fuerzas de Seguridad

Guardias civiles critican que el Plan de Seguridad Rural carece de medios materiales y personal

Se trata de un conjunto de buenas intenciones, afirma la AEGC

La directora de la Guardia Civil, María Gámez Gámez Juan Manuel Serrano Arce / Europa Press
La directora de la Guardia Civil, María Gámez Gámez Juan Manuel Serrano Arce / Europa PressJuan Manuel Serrano ArceEuropa Press

“El plan de Seguridad Rural llega tarde a unos puestos que se dejan caer por falta de inversión en mantenimiento (el plan de presentó en Villasana de Mena, donde la Guardia Civil tiene que tener las instalaciones en alquiler) y que ahora nos dicen que serán eficientes. Dónde está el personal y los medios”, se pregunta la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) sobre dicho plan, presentado por la directora general del Cuerpo, María Gámez.

“Es un papel con buenas intenciones que pretenden reflotar los pueblos de la España Vaciada. Pero las buenas intenciones tienen que venir acompañadas de un proyecto económico y de personal. Cuando se quiera dotar de esa partida presupuestaria y ese incremento de personal es muy probable que muchos de los pueblos de la España Rural no sólo hayan perdido más habitantes, sino que estarán asistiendo a la pérdida de los puestos de la Guardia Civil por falta de efectivos”, agrega.

María Gámez ha dicho que se pondrá el foco en mantener la seguridad objetiva de la ciudadanía, sus bienes y los espacios y recursos naturales de las zonas rurales; en fortalecer la sensación subjetiva de seguridad con un servicio próximo y de calidad, con especial atención a los colectivos más vulnerables; y mejorar la fidelización, arraigo y estabilidad de los guardias civiles desplegados en estas zonas. “Cumplir estos objetivos se nos antoja harto difícil en las actuales circunstancias ya que hablamos de puestos en los que se intenta suplir la carencia de guardias civiles profesionales por guardias alumnos que llegan a estos municipios para completar su formación y se encuentran con que, desde el minuto uno, tienen que ejercer como verdaderos profesionales. Harto difícil porque aun conociendo el problema de fidelización de los efectivos allí destinados, hasta la fecha nadie ha hecho nada por subsanar esta situación, así cuando finaliza el tiempo de prácticas la gran mayoría de los guardias eventuales buscan otros destinos más apetecibles, en los que puedan acceder a una vivienda y a los servicios públicos de los grandes municipios, agrega.

“Un ejemplo lo vamos a tener en los integrantes de la 126 promoción que en las próximas semanas tendrá que decidir si futuro. Muy pocos elegirán como opción seguir en esta España Rural con las medidas a las que se refiere el plan”.

“Se habla de dar un servicio de calidad y próximo a sus ciudadanos, pero ¿qué proximidad puede ofrecer un puesto que sólo atiende en horario de oficina y que se ve incapaz de sacar una sola patrulla de seguridad ciudadana sin contar con el apoyo de otros puestos de la zona, lo que supone que con suerte en su demarcación se vea a la Guardia Civil una vez al día?, se pregunta.

“La directora general se ha olvidado de que en la mayoría de los 585 municipios que cuentan con puestos de la Guardia Civil carecen de policías locales por lo que resulta muy complicado contar con su colaboración, especialmente en el marco de la protección de las víctimas de violencia de género, como pretende el Plan. Este ambicioso plan llega tarde para los guardias y para la España Rural: llega tarde a unos puestos que no son capaces a cubrir sus vacantes y que siguen perdiendo efectivos cada año”, concluye..