Podemos e IU buscan la solución al desgaste de la marca Unidas Podemos

Ambas direcciones planean abandonar el nombre de la coalición que nació en 2016 bajo el “pacto de los botellines”, conscientes de que Yolanda Díaz la rechaza

Las elecciones en Andalucía y la indefinición de la izquierda han sido claves para hacer entender a Podemos e Izquierda Unida que algo no funciona dentro de la coalición Unidas Podemos. Si bien sí refuerzan sus alianzas para continuar confluyendo en las próximas elecciones autonómicas y municipales -a pesar de las pugnas de poder entre ambas formaciones- creen que la marca Unidas Podemos no compensa electoralmente. Es por ello que ambas direcciones han acordado poder prescindir de la marca que nació en 2016 bajo el pacto de los “botellines” entre Pablo Iglesias y Alberto Garzón, en los territorios que ambos partidos acuerden.

Un análisis que llega después de observar como la propia vicepresidenta, Yolanda Díaz, -inmersa en su proyecto de escucha- ha dejado claro que quiere dejar atrás esas siglas. Ya cuando Pablo Iglesias pilotaba Podemos hacía internamente estas mismas reflexiones, por lo que, según fuentes del espacio confederal, alejar esta marca no supone ningún drama.

Fue este verano cuando ambas fuerzas mantuvieron un encuentro de coordinación de cara a los comicios autonómicos y municipales de 2023, según ha adelantado “Público” y ha confirmado LA RAZÓN, de fuentes del espacio confederal. En ese encuentro, posterior a las elecciones en Andalucía, donde las negociaciones para conformar Por Andalucía acabaron destapando las tensiones en el espacio de izquierda, las direcciones de Podemos e IU pactaron presentar candidaturas conjuntas en los territorios que así lo pactaran y se habló -sin firmar ningún documento- de ese análisis que lleva a superar la marca, al entender que la vicepresidenta no usará esta marca una vez que confirme su futuro político. El nombre que acuñe cada territorio dependerá, explican estas fuentes, de las direcciones territoriales, al igual que se deja la puerta abierta a que Unidas Podemos siga siendo la marca en aquellos lugares donde Podemos e IU entiendan que funciona bien. Se esperan, eso sí, nombres concisos, que no acaben en una “sopa de siglas” y donde las formaciones sean visibles de cara al electorado, para que reconozcan el partido al que quieren votar.

La iniciativa para ir abandonando la marca llegó por parte de la dirección que lidera Alberto Garzón, que ya en más ocasiones ha mostrado pasos a favor de cambiar de nombre. Aún así, según las fuentes consultadas, todavía no hay nada cerrado y el objetivo ahora se centra en alcanzar un acuerdo político entre Podemos e IU. Será ahora, en una segunda reunión, que debería convocar Izquierda Unida, donde se irá afinando esta nueva estrategia.