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El escaño de Junqueras será decisivo para la investidura de Pedro Sánchez

Si el líder de ERC renuncia a su condición de diputado y es sustituido, los votos de los soberanistas podrían tumbar la candidatura de Sánchez para revalidar el poder

  • Oriol Junqueras y Pedro Sánchez, en una imagen de archivo / Efe
    Oriol Junqueras y Pedro Sánchez, en una imagen de archivo / Efe

Tiempo de lectura 4 min.

17 de mayo de 2019. 05:16h

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Ainhoa Martínez 17/5/2019

«El Gobierno no puede depender de los independentistas porque no son de fiar». Esta aseveración de Pedro Sánchez durante la campaña de las generales vuelve a estar de plena actualidad. El entonces candidato socialista la entonaba para pedir a los votantes una mayoría solvente que le permitiera gobernar sin el yugo de estos partidos, pero lo cierto es que su destino sigue ligado a ellos. El veto de los soberanistas –especialmente de ERC– a Miquel Iceta pasó ayer a sumarse al de los Presupuestos Generales del Estado, en ambos casos se frustró la expectativa de recibir un futuro apoyo que nunca llegó a darse. Por mucho que mediara una inversión de 2.200 millones para Cataluña o se promoviera para presidir el Senado a un catalán con ánimo integrador.

El portazo de ERC además de suponer un nuevo desengaño ha hecho cundir la preocupación de un sector del partido que –lejos del aval estratégico que supone para negar que no existen pactos ocultos– ve peligrar la futura investidura de Sánchez. Aunque el candidato socialista se empleara el 28-A en obtener una mayoría suficiente, la aritmética sigue haciéndole depender de los soberanistas, aunque podrían no ser necesarios sus votos.

La Mesa del Congreso que se constituirá el próximo martes tendrá que ocuparse en sus primeros días de rodaje de un escenario controvertido: la situación de los candidatos que asumirán la condición de diputados mientras se encuentran en prisión provisional. Aunque adquieran dicha condición el 21 de mayo, su situación procesal provocará la suspensión inmediata en el ejercicio de su cargo, con arreglo al artículo 21 del Reglamento del Congreso, hasta que se emita la sentencia y en caso de que ésta sea absolutoria. Entre estas facultades en suspenso está la de votar. Circunstancia que podría cobrar especial relevancia en el caso de la investidura, ya que si los cuatro diputados: Oriol Junqueras de ERC y Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sánchez de JxCat no renunciaran a su acta, el presidente del Gobierno pasaría de depender de los votos de los soberanistas a hacerlo de los de Coalición Canaria.

Desde los partidos soberanistas se señala, a preguntas de este diario, que todavía no se ha tomado una decisión sobre cómo proceder, dado que no se ha ejecutado a la consabida suspensión de funciones. No obstante, hay un escaño, el de Junqueras, que por concurrir en la lista europea seguro correrá, por lo que el líder de ERC volverá a convertirse en decisivo. En caso de que no dejaran correr la lista y quedaran vacantes los cuatro escaños en el Congreso, el total sobre el que Sánchez tendría que conseguir más síes que noes se establecería en 346 en lugar de en 350. Estos «no votos» se computarían como abstenciones. Los socialistas cuentan actualmente con 173 «síes»: 123 del PSOE, 42 de Unidas Podemos, 6 del PNV, uno de Compromís y uno del PRC. En contra se enfrentan a 173 «noes»: 66 del PP, 57 de Ciudadanos, 24 de Vox 14 de ERC, 4 de Bildu, 3 de JxCat, 2 de NA+ y 2 de Coalición Canaria. Son estos dos últimos votos, los que el PSOE puede atraer hacia la abstención para conseguir romper el empate a 173 en su favor.

Será la nueva Mesa del Congreso, en la que PSOE y Podemos tendrán mayoría, la que solicitará a los letrados de la Cámara un informe jurídico como paso previo para proceder a esa suspensión. Los letrados de la Cámara trabajan en las posibles salidas desde que se anunciara que cinco de los cabeza de listas que concurrían a las generales estaban inmersos en el juicio del «procés». Si los diputados presos deciden mantener su escaño con sus facultades suspendidas, en lugar de renunciar y permitir que corra la lista, ERC pasaría de 15 a 14 diputados –sin Junqueras– y JxCat vería su ya de por sí mermado grupo parlamentario de siete a cuatro parlamentarios –sin Rull, Turull y Jordi Sánchez–.

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