Bolsa

El Gobierno prevé que la prima baje en enero y no haya que pedir ayuda al BCE

El presidente ratifica que habrá recuperación económica el próximo año y advierte al PSOE de que «cargará con la culpa histórica» de haber menoscabado el Estado de bienestar

Rajoy presidió ayer la inauguración de la interparlamentaria del PP en Toledo. Con él, Carlos Floriano, María Dolores de Cospedal y Javier Arenas
Rajoy presidió ayer la inauguración de la interparlamentaria del PP en Toledo. Con él, Carlos Floriano, María Dolores de Cospedal y Javier Arenaslarazon

Tiempo de balance del primer año de Legislatura que el Gobierno resuelve con un significativo optimismo en su mirada hacia el futuro y con el recordatorio de la herencia socialista. La reunión de parlamentarios europeos, nacionales y autonómicos del PP sirvió ayer de plataforma desde la que el Gobierno sacó pecho por su gestión; reivindicó sus reformas, incluso las más polémicas; dio por asentada la recuperación económica en el tercer trimestre de 2013 y agitó de nuevo su discurso más crítico con el país que recibió de los socialistas. Hasta el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se salió de su habitual guión, esquivo con la confrontación, para arremeter con contundencia contra el PSOE. Le acusó de dejar al borde del colapso nuestros servicios sociales y «un déficit de bancarrota porque gastó lo que no había». «El PSOE carga con una culpa histórica y hay que decirlo, alto y claro, por muy presente que ya lo tengan todos los españoles», instó el presidente a los diputados y senadores que participan en la reunión que hoy se clausura en Toledo.

Rajoy concluye su primer año de mandato ratificando a su Gabinete, incluso a los ministros más desgastados, y solemnizando que 2013 será «muy complicado», será «un año difícil», pero será también «por fin el año de la estabilización de nuestra economía». «Un año que terminará mejor que como va a empezar. Un año en el que tendremos fundadas razones para la esperanza de trabajar con un horizonte de crecimiento y de creación de empleo para 2014», sostuvo. El Gobierno «vende» confianza y seguridad. Y fuentes solventes del equipo económico incluso anticiparon ayer que prevén que 2013 traiga una subida notable de la Bolsa y una bajada también notable de la prima de riesgo. ¿Por qué? El Gobierno suelta lastre de las últimas presiones del sector privado para que pida el rescate al BCE y, por contra, aleja con una «patada» esa sombra que le ha tenido cercado en los últimos meses. Está convencido de que en los mercados, y entre los inversores, ya ha calado el mensaje de que España está cumpliendo con sus ajustes y reconduciendo sus desequilibrios.

Dicen que nos ayudan los pasos en apoyo del euro que se están dando en Europa –entre ellos, la puesta en marcha de la unión bancaria, aunque sin la recapitalización directa por la que hemos dado la batalla–; y también la culminación de la reestructuración financiera, el desendeudamiento privado, el pinchazo definitivo de la burbuja inmobiliaria, el crecimiento de las exportaciones y los ajustes presupuestarios.

Y aunque reconocen que Italia está en un callejón político de difícil salida, perseveran en su confianza en que en el próximo año habrán buenas noticias en el mercado de la deuda.

Rajoy ofreció a mediodía una recepción en Moncloa con motivo de la Navidad, en la que tanto sus ministros como él se mostraron confiados en la recuperación. «Las bases ya están sentadas», había declarado poco antes en Toledo. En su balance, defendió que su Gobierno ha sido equitativo en el reparto de los esfuerzos y que todas sus decisiones, incluso las adoptadas en contra de su programa electoral, son «las más necesarias que ha tomado un gobierno en los últimos años». «La responsabilidad nos exige mirar cara a cara a los ciudadanos y decirles la verdad. Y no vamos a cargar con las culpas de nadie». Rajoy pasa al ataque en su mirada a un año «de dolor y sufrimiento» para «mucha gente».