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Interior atribuye a Zougam una pintada yihadista en prisión

Instituciones Penitenciarias contabiliza 16 de simbología islamista radical en nueve cárceles españolas en los últimos dos años

  • Jamal Zougam, en la imagen, fue condenado a casi 43.000 años de prisión como autor material de los atentados del 11-M
    Jamal Zougam, en la imagen, fue condenado a casi 43.000 años de prisión como autor material de los atentados del 11-M

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08 de octubre de 2018. 04:20h

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Ricardo Coarasa 8/10/2018

Instituciones Penitenciarias atri-buye a Jamal Zougam, condenado a casi 43.000 años de cárcel como autor material de los atentados del 11-M, la autoría de una pintada yihadista realizada el 5 de junio de 2014 en la prisión de Topas (Salamanca), donde estuvo preso antes de recalar en la cárcel de Teixeira (La Coruña), donde actualmente cumple su pena. Es una de la veintena de pintadas de simbología vinculada al radicalismo islamista (16 de ellas en los últimos dos años) que los funcionarios de prisiones han hallado en nueve centros penitenciarios españoles desde 2009, la mayoría banderas del Daesh, el autoproclamado Estado Islámico.

Así consta en el informe de la Guardia Civil del pasado septiembre que ha destapado la existencia de un supuesto Frente de Cárceles yihadista en 17 prisiones de nuestro país. Los agentes responsabilizan al líder de la red, Abderrahmane Tahiri, «Mohamed Achraf», de tres de esas pintadas, la primera el 27 de marzo del pasado año en la cárcel de Soto del Real (Madrid) –que además puso en guardia a los investigadores sobre las presuntas labores de adoctrinamiento y captación de Achraf– y las otras dos en su celda del centro penitenciario de Campos del Río (Murcia), ambas banderas del Daesh.

A uno de los «dinamizadores» de ese frente yihadista, Karim Abdeselam Mohamed (condenado por la Audiencia Nacional a doce años de prisión como dirigente de la primera célula española del Estado Islámico), Instituciones Penitenciarias le considera el responsable de otras dos pintadas realizadas en la prisión de Mallorca en septiembre y octubre del pasado año (como en el caso de Achraf, el emblema de la organización terrorista).

Soto del Real (Madrid) es la prisión que acumula más pintadas (7), seguida de la de Estremera (2), Córdoba (2), Murcia (2), la pontevedresa de A Lama (2) y Mallorca (2). Con una sola pintada figuran en esa lista los centros penitenciarios de Topas, Valdemoro y Boafuegos (Algeciras).

En sendos informes realizados en mayo y junio pasados a instancias del juez de la Audiencia Santiago Pedraz –que investiga las ramificaciones del supuesto Frente de Cárceles islamista–, Instituciones Penitenciarias identificó a 16 presos como supuestos autores de esas pintadas, entre ellos una mujer de nacionalidad española presa en la cárcel de Soto del Real.

En el centro penitenciario de Estremera los funcionarios hallaron una bandera del Daesh pintada en una zona común de acceso al patio de la galería número 3. Pero no era la única. En una inspección más detallada encontraron algunas más en paredes, repisas y barrotes, «que contenían caracteres árabes similares a otras que se detectaron con anterioridad en diferentes galerías y cuya autoría se desconocía».

En esa galería número 3 el único interno con conocimientos del idioma árabe era «Mohamed Achraf». Informado Pedraz, el magistrado encomendó a la Jefatura de Información de la Guardia Civil investigar las circunstancias de esa radicalización. Cotejando los rasgos de esa pintada con la fotocopia de una carta del interno a otro de los «dinamizadores» de la red, Abdelghani Zarrouri y con una toma de cuerpo de escritura realizada con autorización judicial, los agentes concluyeron el pasado enero que todas habían sido realizadas por una misma persona y que «era procedente atribuir» su autoría al supuesto líder del Frente de Cárceles yihadista.

Es precisamente de la mencionada carta remitida por Achraf a Zarrouri, interno en la prisión de Las Palmas, de la que la Guardia Civil infirió que el primero estaba llevando a cabo una labor de proselitismo y radicalización que podía además extenderse a «un número indeterminado de personas en las mismas condiciones penitenciarias».

Las últimas, en agosto

Tras un nuevo mandamiento judicial, Instituciones Penitenciarias informó al instructor por escrito el pasado agosto de que los funcionarios habían encontrado dos pintadas de corte yihadista en la celda de «Mohamed Achraf» en la prisión de Murcia. El 7 de agosto, descubrieron en el techo de su celda «una gran pintada de unos 35x25 centímetros realizada con bolígrafo» de la bandera del Daesh y otra con ese mismo dibujo «de unos 10x8 centímetros en el lateral de la mesa». El hallazgo motivó que el interno fuese trasladado de celda.

Solo unos días después, el pasado 10 de agosto, se halló otra bandera del Daesh, junto a unas inscripciones en árabe, dibujada en el techo de su nueva celda, al lado de la puerta.

De esa veintena de pintadas la Guardia Civil destaca otras dos banderas del Daesh descubiertas en «áreas compartidas con más internos» de la prisión de Mallorca el 29 de septiembre y el 11 de octubre de 2017. Sobre todo, porque se pintaron pocos meses después de las que se atribuyen a «Mohamed Achraf» en la cárcel de Estremera. El Servicio de Criminalística del Instituto Armado atribuye su autoría a Karim Abdeselam Mohamed.

Paradójicamente, todas esas pintadas no se realizaron durante los años «de máximo apogeo en la actividad terrorista del Daesh», entre 2013 y 2015. De hecho, de esa veintena de casos contabilizados desde 2009, 17 aparecen tras la génesis de la organización terrorista».

La realización de pintadas de iconografía del Daesh en zonas comunes de las prisiones, resalta la Guardia Civil, es, además de una «evidente exaltación o enaltecimiento» del grupo terrorista, un «mensaje críptico con significado conocido» por su autor, «y probablemente por aquel o aquellos a los que va dirigido».

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