Barcelona

Nadal reconoce que el PSC «está más cerca que nunca de un punto de ruptura»

El exconseller socialista Joaquim Nadal ha reconocido hoy que el PSC "está más cerca que nunca de un punto de ruptura"si no soluciona el "recorrido muy grave"que ha tomado el partido a raíz de la indisciplina de voto de tres de sus diputados, un asunto que espera que no acabe en "humillación".

Durante la presentación en Barcelona de su libro de memorias políticas, bajo el título "Testimonio de cargo"(Ed. Proa), Nadal ha dicho que "no querría"que se acabara expulsando a Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Núria Ventura, que se desmarcaron del PSC y votaron a favor de solicitar la transferencia de competencias para referendos.

Nadal ha matizado en este sentido que tampoco desearía que no fueran expulsados si esto supone el "sometimiento y humillación"de los tres diputados, "en las actuales circunstancias, proscritos al último banco (del Parlament)".

"Esto tiene un recorrido muy grave. Quiero que se arregle. O se arregla o es verdad que estamos más cerca que nunca de un punto de ruptura", ha señalado. "Querría que hubiera sensatez e inteligencia suficiente para que las cosas se arreglaran y se pusiera en el punto de síntesis para que, sea cual sea la Cataluña que viene, no haga falta reconstruir el espacio socialista".

El exdirigente ha insistido, en todo caso, en que "no hay malos o buenos": "No hago culpable a nadie de forma directa, es entre todos que no hemos sabido hacerlo bien"

"Alguien puede decir: ¿cómo se atreve ahora éste a decir qué tiene que hacer el actual presidente del grupo, si cuando él lo era no dejaba ni respirar los diputados ni votar distinto?¿Si fuera presidente ahora mantendría el mismo principio de autoridad? Pues no sé si sería capaz o si tendría la autoridad moral para hacerlo", ha añadido.

Nadal, que ha confesado que desde que dejó de ser diputado ha hablado "más con Pere Navarro (primer secretario del PSC) que con Ernest Maragall (líder de Nova Esquerra Catalana, crítico con la dirección actual)", ha sugerido que ahora tiene "menos vocación de estar en primera línea y menos vocación fundacional, no me veo con corazón".

Por último, ha considerado que el PSC está "en un punto muerto que costará mucho de superar, porque ha renunciado a decir las cosas por su nombre"y defender el derecho a decidir, y que, en este proceso, se ha dirigido a un "camino inexorable hacia la marginalidad testimonial"en la política catalana.