Francia

Prisión para el etarra entregado ayer por Francia a la espera de ser juzgado

El juez Javier Gómez Bermúdez ha enviado hoy a prisión al etarra Aitzol Etxaburu Artetxe, entregado ayer temporalmente por Francia, a la espera de que se le juzgue por la colocación de un artefacto en la sede del PSOE en Elgoibar (Guipúzcoa), en abril de 2008, que no causó víctimas. Las autoridades francesas le han entregado temporalmente para que sea juzgado en la Audiencia Nacional por este atentado, por el que ya estaba procesado, junto a Ibon Iparaguirre, por un delito de estragos terroristas, han informado hoy fuentes jurídicas.

Por estos hechos, Iparaguirre fue condenado a tres años de cárcel y, en 2011, Instituciones Penitenciarias le permitió seguir cumpliendo la pena en su domicilio y bajo control telemático al encontrarse gravemente enfermo.

Francia condenó el pasado enero a Etxaburu, de 35 años, a ocho años de cárcel por haberse encargado de la gestión de zulos y de la elaboración de artefactos explosivos para la banda armada.

Su detención se produjo en agosto de 2009 en un apartamento de la estación de esquí de Villarembert, en los Alpes franceses, junto a Alberto Machaín Beraza y Andoni Sarasola Yarzábal, gracias a una investigación que permitió seguirles la pista desde dos meses antes y que, al final de ese verano, se tradujo en el descubrimiento de 13 zulos de la banda en el sur de Francia.

La Fiscalía francesa mantuvo que, durante el periodo en que se constató la implicación de los tres condenados en la estructura de logística del aparato militar de ETA, en 2008 y 2009, su actividad "permitía pasar a la acción"a los terroristas que atentaban en España, en un periodo en que se registraron una cuarentena de acciones con explosivos, con 9 muertos y decenas de heridos.

En Villarembert se les requisaron, entre otras cosas, activadores para montar 19 artefactos, detonadores para 52, así como un inventario completo de una serie de escondites de explosivos, armas y otros elementos del arsenal de la banda.

Un inventario que el fiscal puso en relación directa con los 13 zulos hallados en las semanas que siguieron a su captura, y en los que había cerca de una tonelada de explosivos, bombas lapa, cientos de detonadores, así como una parte de los cientos de revólveres con munición que ETA había robado en Vaubert, en el este de Francia, en octubre de 2006.