Educación

El PSOE cede al PNV y margina el castellano en la escuela vasca

La nueva ley de Educación aprobada por el Gobierno de Urkullu elimina los modelos lingüísticos y establece el euskera como eje vertebrador del sistema

La líder del PSE, Idoia Mendia, junto al futuro lendakari, Iñigo Urkullu, en el Parlamento vasco
La líder del PSE, Idoia Mendia, junto al futuro lendakari, Iñigo Urkullu, en el Parlamento vascolarazon

El PSOE vasco amenaza la subsistencia del castellano en la escuela vasca. Los socialistas han avalado el anteproyecto de ley de Educación, por el que desaparecen los modelos lingüísticos y, por tanto, la posibilidad de estudiar en castellano tanto en colegios públicos como en centros concertados del País Vasco. La norma, que se ha aprobado con el apoyo de «todos los miembros del Consejo de Gobierno» de Iñigo Urkullu, esto es, con el plácet de los consejeros del PSE-EE, establece que cada colegio público y concertado tendrá que lograr que todos sus alumnos logren un nivel de B2 de euskera al final de sus estudios.

La nueva ley de Educación deja una importante laguna. No hace referencia alguna a los modelos lingüísticos, por los que, hasta ahora, los progenitores podían matricular a sus hijos en centros del modelo A –enseñanza en castellano con al menos una asignatura en euskera–, el modelo B –asignaturas en ambas lenguas oficiales– o el modelo D –solo en euskera–.

El consejero de Educación, Jokin Bildarratz, descartó que excluir las referencias a los modelos lingüísticos implique que estos desaparezcan. «No entendemos que esta ley vaya a cambiar en nada ninguna de las condiciones en ese sentido. Cualquier familia puede elegir el modelo en el que educa a su hijo o a su hija. Ahora, como siempre, nosotros establecemos para cualquier modelo educativo o para cualquier nueva aula que vayamos a abrir, unos mínimos de conformación de grupo», aseguró. Sin embargo, sus socios del PSOE vasco le desmintieron en un comunicado, pese a haber avalado el anteproyecto en el seno del gobierno horas antes.

Los socialistas esperan que se «subsanen las diferencias» que mantienen con su socio, el PNV, sobre el proyecto de ley de educación para poder apoyar su aprobación en el Parlamento vasco y «no obstaculizar» su tramitación. Tras señalar que el documento «no responde a todos los objetivos marcados», entre otras cuestiones, aseguran no compartir que se releguen los modelos lingüísticos actuales, «sin precisar cómo se va a materializar el modelo plurilingüe pactado» en el acuerdo educativo.

En su comunicado, los socialistas vascos consideran «necesaria» la actualización de la norma educativa por los motivos que recoge el Acuerdo de Gobierno alcanzado con los jeltzales, que marca como objetivo aprobar una norma que en el País Vasco «dé respuesta a los retos de futuro» de sus sistema educativo, «reconozca y promueva el papel esencial de la Escuela Pública y su carácter laico, así como la igualdad de oportunidades para el aprendizaje en todas las enseñanzas».

El «modelo único» que se establece en la ley está centrado en el euskera como «eje vertebrador» de la educación para los escolares vascos que, a partir de la aprobación de la ley, deberán centrarse en lograr el perfil B2 de euskera exigido por el Gobierno de Urkullu. La norma establece que «los centros que componen el sistema educativo vasco deben elaborar, como parte del proyecto educativo, su propio proyecto lingüístico que enmarque el tratamiento de las lenguas en el centro, con la finalidad de impulsar un sistema plurilingüe en el que el euskera se sitúe como eje central y en el que las dos lenguas oficiales y, al menos, una lengua extranjera, se consideran lenguas de aprendizaje».

La reacción crítica del PSOE vasco a un anteproyecto apoyado por tres de sus consejeros –incluida la vicelehendakari Idoia Mendia que forma parte del núcleo duro de la dirección de Pedro Sánchez– contrasta con la satisfacción de EH Bildu. El representante de la coalición abertzale, Ikoitz Arrese, en las negociaciones con el PNV desde 2021 dio por hecho que el texto tramitado en el Parlamento cumple el pacto alcanzado en abril de 2022 con el PNV, PSE-EE y Podemos y mostró su predisposición a apoyar esta ley que ahora deberá abordarse en la Cámara vasca para su tramitación.