Italia

La pedagogía Montessori, más de 100 años educando niños felices

Aunque muchos creen que es una educación de moda que acaba de nacer, su fundadora, María Montessori, nació en 1870

María Montessori rodeada de niños
María Montessori rodeada de niñoslarazon

Sergei Brin y Larry Page, (los fundadores de Google), Jeff Bezos (el de Amazon), Jimmy Wales (Wikipedia), Gabriel García Márquez o Ana Frank, entre otras personalidades de la élite más creativa, se educaron bajo esta pedagogía.

Montessori es una pedagogía universal que se ha extendido con gran éxito por muchos países y culturas del mundo, independientemente de cuestiones políticas o religiosas, educando a millones de niños con una fuerte autoestima y con unas ganas inmensas por aprender. ¿No es esto lo que queremos todos los padres? Últimamente parece que esta pedagogía se ha puesto de moda, pero lo cierto es que María Montessori nació el 31 de agosto de 1870 en Chiaravalle, provincia de Ancona, Italia, hace casi un siglo y medio.

Circulan por la red las típicas imágenes virales que ilustran grandes figuras de la actualidad que tuvieron la oportunidad de formarse en escuelas con esta filosofía llegando a alcanzar gran éxito en sus vidas, sin ir más lejos Sergei Brin y Larry Page, (los fundadores de Google), Jeff Bezos (el de Amazon), Jimmy Wales (Wikipedia), Gabriel García Márquez o Ana Frank, entre otras personalidades de la élite más creativa.

¿Significa esto que si ofrecemos a nuestros hijos este tipo de educación estaremos asegurando que se conviertan en famosos o grandes empresarios que compitan por los primeros puestos de Forbes?

´No, pero lo que sí se puede intuir es que cuando llegan a la edad adulta serán personas seguras de sí mismas, que ya es bastante´, asegura Miriam Escacena, madre de dos hijos y Guía Montessori.

´Vivimos en una época en la que el acoso y el bullying están a la orden del día, (y cada vez a edades más tempranas), así como las relaciones tóxicas, la codependencia y la ausencia de valores o motivaciones que den esa chispa tan necesaria a la vida, entre otros.

Dice Frederick Douglas que es más fácil construir niños fuertes que reparar adultos rotos, y si a esto le sumamos que en nuestra cultura nos da vergüenza tener que ir a una terapia psicológica pues sólo nos queda un camino: apostar por la infancia y cuidar al máximo los primeros años de vida, tal y como decía la dottoressa. ´

Escacena lleva años difundiendo el gran legado que nos dejó María Montessori, educadora, científica, filósofa, psiquiatra, psicóloga y antropóloga que revolucionó la pedagogía a principios del siglo XX.

Organizadora del Congreso Internacional Montessori, del que pudieron disfrutar más de 18.000 personas en diferentes países del mundo el pasado mes de junio, quiere dar un paso más allá, y ofrece un curso online gratuito que dará comienzo el próximo día 19.

Montessori y el respaldo de la ciencia

´Gracias a la ciencia, hoy sabemos que lo que la doctora Montessori llamó ‘mente absorbente’ es la plasticidad cerebral, especialmente característica durante la infancia. Aproximadamente a los 6 años de edad, el cerebro del niño alcanza el 90% del tamaño que tendrá como adulto, y, sobre todo, será el momento de su vida en que tenga más conexiones, ya que posteriormente ocurre lo que se conoce como ‘poda neuronal’. ¿No es fascinante saberlo? ´, cuestiona Escacena.

´Tal y como asegura el Dr Karyn Purvis, científicos han determinado recientemente que se necesita aproximadamente 400 repeticiones para crear una nueva sinopsis en el cerebro, a no ser que se haga a través del juego, en cuyo caso se necesitan entre 10 y 20 repeticiones. Al fin hemos tomado conciencia de que el aprendizaje va ligado a la emoción, a la experiencia, al juego y a la conversación. ¿Por qué nos seguimos empeñando en que los niños permanezcan en sus pupitres rellenando fichas sin poder moverse?´.

El sistema tradicional está basado en métodos inductivos, en los que se pretende llenar el cerebro de los niños como si fuera un recipiente pasivo, obviando el componente emocional, y dejando escaso espacio de tiempo para el razonamiento y la deducción, ya que ´hay que cumplir con el currículo de cada año´.

¿Cuál debería ser el objetivo de la educación? ¿Enseñar a pensar o a memorizar? Debido a las prisas y exigencias, se pretende trasmitir todo el conocimiento ‘hecho puré’ para que luego los niños lo ‘vomiten’ rápidamente en un examen y se les asigne una nota. La memorización es una habilidad importante a desarrollar, por supuesto, no se puede tener agilidad en cálculo mental si no nos sabemos las tablas de multiplicar, pero, ¿estamos ante un sistema educativo bulímico? Se premia a aquellos que replican con éxito textos, fechas o fórmulas de la forma más parecida posible a la que estaba escrito donde lo leyeron, pero el sistema no asegura si realmente lo entendieron.

Después nos escandalizamos con los datos que arroja cada año el informe PISA o la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo en los que España sigue sin superar a la media de los países de la OCDE.

¿Qué hacemos además con aquellos niños más kinestésicos que necesitan moverse? En el libro ‘The Science behing the Genius’ de Angeline Stoll Lillard se puede encontrar una revisión científica de ocho principios de la pedagogía Montessori: orden, movimiento, libre elección, interés, motivación intrínseca, cooperación, contexto concreto y adulto como guía. Todas estas claves junto a ejemplos de aplicaciones prácticas del método se podrán aprender en el curso online que ofrecerá Escacena, para el cual se pueden solicitar inscripción hasta que se agoten las plazas.