Hoy comemos las patatas muy a lo pobre de Rodrigo García

El cocinero de Arima nos anima a preparar este plato tan fácil durante la cuarentena provocada por el Coronavirus

Antes de ponernos juntos a preparar esta receta tan rica, hemos de recordar que Rodrigo García es el cocinero de Arima ese espacio con alma, de ahí su nombre (alma en euskera), autenticidad y una personalidad brutal que inauguró Nagore Irazuegi. Ella es la propietaria y una de esas jefas de sala que ha puesto en valor el oficio mientras que él, entre fogones, apuesta por platos de sabores reconocibles creados a partir de una técnica más o menos depurada, pero muy sencilla, ya que su objetivo es que el plato esté muy rico. Juntos, forman un parejón, personal y profesional que hacen que siempre queramos ir y volver a Arima. Así que hasta que podamos ocupar una de sus mesas, situadas en el número 51 de la gastronómica calle Ponzano, Rodri nos regala esta receta, elaborada con ingredientes que tenemos a mano, además de otras que publica en su cuenta de Instagram @rodattweeter. Seguidle.

INGREDIENTES

-4 Pimientos del piquillo

-Peladura de 4 patatas

-2 ajos con piel

-1 huevo

-Aceite de Oliva

ELABORACIÓN

La primera clave que nos da Rodrigo es la importancia de la cocina de aprovechamiento, así que nos recuerda y aconseja que una vez que hayamos usado patatas peladas para otra preparación, aprovechemos la piel para un plato genial como es este.

El primer paso es lavar bien las pieles y ponerlas a confitar en aceite templado con dos dientes de ajo con la piel durante 8 minutos. Después, las sacamos junto con los ajos y las dejamos que se enfríen.

Por otro lado, sacamos unos pimientos del piquillo de la lata, con unos 4 son suficientes. Los ponemos en una sartén con el aceite de la propia lata y los ponemos a fuego medio. Los pimientos irán mermando un poco y perdiendo agua y potenciando su sabor. Añadimos en ese momento un poquito de agua, similar a la cantidad de aceite que tenemos en la sartén. Y empezamos a mover como un pilpil y conseguiremos un pie de pimientos brutal.

Ponemos el aceite en el que confitamos las pieles y los ajo a fuego fuerte y freímos las pieles hasta que estén crujientes. Sacamos del aceite a papel absorbente y salpimentamos.

Por último, freÍmos un huevo frito en una sartén pequeña y con aceite suficiente para que el huevo flote y le damos calor a tope. Cuando humee, lo freímos sin tocarlo ni echarle aceite por encima para que tenga su puntilla y quede la yema líquida.

PRESENTACIÓN

Para el emplatado, recomienda colocar en el fondo del plato los piquillos doblados y encima las pieles y los ajos ahuecados para que tenga cierto volumen. Sobre las pieles de patata, incluimos el huevo frito y lo regamos con parte del pilpil de pimientos del piquillo.