Anabel Pantoja y su superculete a lo Kardashian

La sobrina de Isabel Pantoja se convierte en la alegría de los españoles durante el confinamiento por Covid-19

En estos tiempos del Coronavirus, lo que menos nos apetece a las españolas que hemos ganado unos kilazos es seguir en Instagram a Georgina y sus glúteos pétreos. Lo que de verdad apetece es visitar la cuenta de Instagram de Anabel Pantoja en versión Kim Kardashian, con esas mallas maravillosas que evitan rozaduras en las ingles. No es de extrañar que con su falta de complejos y su alegría se haya ganado el cariño de más de un millón de españoles.

Cuentan que Lolita se quejaba amargamente de que la gente la viera como un volante más de la falda de Isabel Pantoja. La sobrina de Isabel Pantoja se ha convertido, gracias al Covid-19, en la joya del siglo XXI de esta dinastía artística con permiso de su abuelo y el fallecido Chiquetete. El marido de Doña Ana, Juan Pantoja Cortés alcanzó éxito con la canción Qué bonita que es mi niña, de la cual os adjunto un link. En una de las fotos del vídeo, que podréis ver, Anabel se parece muchísimo a su abuela. De joven, Doña Ana era muy guapa, más incluso que su hija, dicen algunos, y también bailaba, todo hay que decirlo, bastante mejor que su nieta.

Doña Ana acaba de cumplir años 89 años, y Anabel, la hija de su hijo Bernardo, la ha felicitado con una imagen muy emotiva junto a su primo Kiko.

Ella no va de bailarina ni de personal trainer, y así lo ha dejado muy claro en su cuenta de twitter: donde afirma “Quiero dejar claro que no soy entrenadora sólo entro a dar rollo y mover un poco las caderas... A los que seguís diciéndome que estoy más gorda si es verdad, debido a todo lo que engullo y pregunto. ¿Y QUÉ?” Pues eso… ¿Y qué?

Nos está devolviendo la moral a todos que nos hemos hinchado a bizcochos, galletas de avena durante el confinamiento. Hemos acabado con las existencias de levadura fresca y la harina de fuerza del Mercadona. Y ahí está ella con sus mallas, bien “apretaita”luciendo su cuerpo serrano.

Lo malo es que al igual que Carlota Corredera, Anabel lleva camino de convertírsenos de nuevo en una gorda traicionera. Hace ya muchos años se operó con el doctor Adelardo Hernández, el mejor especialista en bandas gástricas. A ella la operación le salió gratis. Se ahorró unos 14.000 euros del ala.

Se quitó 30 kilos y ha vuelto a coger unos quince, volverá a pasar por su consulta cuando acabe el confinamiento para reajustársela, como ya hizo en el 2019. Yo le aconsejaría que se dejara de encoger y agrandar el estómago. He hablado con el búlgaro Kalin Vatkov, personal trainer de la IFBB (Federación Internacional de Body Building), quien ya vaticinó lo que le iba a ocurrir a Isabel Pantoja con las rodillas en Supervivientes, y me ha dicho que “no está tan gorda y tiene una estructura muscular muy buena. No necesita retoques en el estómago, sino ejercicios aeróbicos si quiere perder peso. Es una mujer fuerte y guapa”.

Dicen los que la conocen que es muy lista, inteligente, habilidosa, que ha sabido aprovechar todo lo que la vida le ha dado para sacarle partido con una sonrisa. Que solo se le puede echar en falta que no lea algo más. Es imposible hacerle un traje a esta mujer, y no por falta de tela, que yo no te estoy llamando gorda, sino porque no tiene enemigos. De todos los personajes que aparecen en los programas de cotilleo es, de lejos, me cuentan, “la más noble y más natural de todos ellos”. Mataría por su familia, por todos y cada uno de ellos y ha sabido guardar un equilibrio muy difícil. No me voy a meter yo en si los Pantoja son o dejan de ser un clan disfuncional porque las familias perfectas no existen, pero cuando acabe el confinamiento no estaría de más que siguiera el consejo de esas personas que tanto la quieren y adquiriera los conocimientos necesarios para transmitir a los demás cuál es el secreto para olvidar agravios, poner paz, tender la mano y saber dar sin esperar nada a cambio, para querer y dejarse querer. No se metió a coach la Sartorius, seguro que tú lo haces mucho mejor. Ella también ha sido mujer yo-yo, pero sospecho que está más equilibrada.

Como en el caso de otro clan muy famoso, Anabel ha podido vender a sus familiares en multitud de ocasiones por muchísimo dinero y jamás lo ha hecho. Sigue siendo la misma jovencita que estudió maquillaje, y que maquilla muy bien y acompañaba a su tía a las televisiones para darle el visto bueno final en sus estilismos con la mirada altiva y soberbia de Karl Lagerfeld cuando daba el visto bueno Carolina de Mónaco para sus reportajes en el Paris Match. Eres muy diva, Anabel, hasta cuando vas de ayudante, y no dejes que te amarguen la vida los comentarios chungos. Un hater ha llegado a decirle que a su padre le habían cortado un pie por la mala dieta que había llevado toda su vida. Para el desinformado, su padre sufría diabetes. Sigue con la autoestima muy alta, y recuerda que los tutoriales de youtube están llenos de vídeos para conseguir unos buenos glúteos. Y hay gente que ni haciendo miles de sentadillas conseguiría los tuyos. Olvídate de los envidiosos y sigue bailando y alegrándonos la vida. Y no vuelvas a ajustarte la banda gástrica, no me seas Pedroche.

_web_copy_link baile sexy, como no se qué tipo de editor tenéis te dejo html también: