La venganza de Amador Mohedano contra su sobrina Rocío y Fidel Albiac

Fue la hora de la venganza. Amador Mohedano ajustó cuentas anoche con su sobrina, Rocío Carrasco, y su marido Fidel Albiac. Y no dejó títere con cabeza. Dos horas y media en el “Deluxe” que no tuvieron desperdicio. Confidencias que salen a la luz, todas negativas contra la pareja. Ni la quiere ni le quieren. Cisma total sin posibilidades de reconciliación.

Echando mano al apodo otorgado a su hermana, la añorada Rocío Jurado, soltó “lo más grande”. Me cuentan que Rocío y Fidel podrían demandar al polémico Mohedano. Que sus abogados grabaron y analizaron el ataque continuo contra sus clientes, que el matrimonio está indignado por todo lo que se comentó sobre ellos en el programa.

Y es que Amador asegura, entre otras muchas cosas, que “antes me dolían las críticas contra mi sobrina, ya me dan igual, cuando comenzó a salir con Fidel Albiac, nos llamó una persona para decirnos que tuviéramos cuidado con ese chico. A mi hermana Rocío no le gustaba ese hombre, lo aceptó porque su hija estaba enamorada de él. En Houston, estando mi hermana ingresada, luchando contra el cáncer, cada vez que Fidel salía de su habitación, Rocío ponía cara de alivio. En el fondo sabía que lo que más le interesaba era qué pasaría si mi hermana moría...”

Cuando habla del antes y después de Rociito, aclara que “era una chica simpática, cariñosa, generosa... hasta que apareció Albiac en su vida y cambió radicalmente. No sé qué le dio ese hombre, pero la ha abducido totalmente.”

Si la Jurado resucitara volvería a morirse de pena. Bien lo sabe Amador: “ella era como una gallina a la que le gustaba tener a todos sus polluelos a su alrededor. No concebía que hubiera distanciamientos familiares, ni se podía imaginar lo que ocurriría tras su fallecimiento. La culpable de todo es Rocío Carrasco, la familia se ha roto por su culpa, no quiere saber nada de nosotros. Lleva ocho años sin hablarse con su hija Ro, ni ve a su hijo David. Es incomprensible”!

Afirma que no sabe por qué Rocío abandonó la casa de su madre y Fidel, pero lo intuye: “hubo una fuerte discusión por una nimiedad, por una fruta, pero fue la gota que colmó el vaso. Los niños no eran felices en esa casa...” Y culpa a Fidel del malestar, “les castigaba por cualquier motivo encerrándoles en un cuarto. Le sobraban. David, ya viviendo con su padre, vino a mi casa y cogió una revista cuya portada era la boda de Rocío y Fidel, la tiro y dijo: “ese hombre es poco agradable”.

Albiac, prosigue Mohedano, “hablaba muy despectivamente de José Fernando y Gloria Camila,los hermanos de Rocío, a los que llamaba “los emigrantes”. No les aceptaba”.

Si esto es cierto, se entiende que Rocío y los hijos adoptivos de su madre y José Ortega Cano no tengan la menos relación. Quizá por la presión de Fidel en su contra. Amador ironiza sobre el poder del sevillano sobre su sobrina: “será un hombre mágico, o los tendrá de oro”, en una clara referencia sexual. No se explica que “mi sobrina haya puesto todos sus bienes a nombre de su marido... Si algún se separan será el más beneficiado.”

Fue más allá en sus comentarios, cuando manifestó que “mi sobrina no tiene nada que ver con el carácter de su madre. Y nunca se interesó por algo relacionado con la carrera musical de mi hermana”.

La lectura del testamento de la cantante acabó separando definitivamente a Carrasco del resto de la familia. Su tío habla de un testamento extraño,que llegó abierto al despacho del notario. No le cuadraba la tasación de los bienes heredados por unos y otros y especula con que “la albacea, mi sobrina y Albiac estaban conchabados, querían que firmáramos enseguida un documento con el que estábamos en desacuerdo. Un inspector de Hacienda nos alertó de que nos intentaban engañar. La reunión con el notario acabó con Rocío llamando sinvergüenza a mi hermana Gloria, hubo más que palabras, y mi sobrino se fue diciendo “ahí os quedáis”. Fue horroroso”.

Ortega también sale malparado en esta historia. Su cuñado revela que “la hija de mi hermana no quiso que apareciera en la producción biográfica sobre Rocío Jurado cuya dirección se encomendó a Gracia Querejeta”. Un feo tremendo para el viudo de su progenitora.

Por fin, el museo dedicado en Chipiona a “la más grande” se inaugurará en el primer trimestre del 2021, pero el entrevistado y su hermana Gloria no están por la labor de encontrarse con su sobrina. Aunque, contra todo pronóstico, Amador confirma que “si Rocío me llamara para hablar conmigo iría a verla”.

Pero “se me abren las carnes cuando veo que ella es incapaz de llamar a sus hijos, aunque es evidente que estos no volverían a vivir bajo el mismo techo que el marido de su madre”

Mohedano también censuró que María Teresa Campos diga que “es una segunda madre para mi sobrina, nos ofende y horroriza. Segunda madre es Gloria que la cuidaba cuando mi hermana viajaba por todo el mundo. Además, no he visto ni una sola vez a esa señora tomando un simple café en la casa de Rocío Jurado.”

Antes de dejar el plató hizo una confesión inesperada sobre Jacqueline, la que todos creían que es su novia actual: “hace tiempo que no tenemos relaciones sexuales”. Dio a entender que ya no son pareja y que la chipionera se pasa por su casa a cocinar y limpiar. Y ensalzó a su ex mujer, Rosa Benito, abriendo una puerta a un futuro acercamiento. Y eso que reconoce que ahora no mantienen relación y que “nos hicimos mucho daño. Pero a quién no le gusta una mujer tan guapa...”

En fin, que no extrañaría verle cara a cara con su sobrina y su esposo en un juzgado. Los dos tienen vocación de demandantes. A lo mejor es el momento de que Amador reclame “los ciento dos mil euros que me debe mi sobrina por diversos conceptos”.