Príncipe Harry: del “rechazo real” a la comedia

Después del último desaire de su familia, ha decidido aceptar la propuesta de Hollywood

El pasado domingo se celebraba en Londres un acto solemne muy importante para la familia real británica, el Día de la Amapola o Día del Recuerdo, un homenaje que realizan cada año a los militares caídos que dieron su vida por defender su libertad. El único ausente fue el duque de Sussex, pero estaba justificado. Harry renunció a todo lo concerniente a estos actos institucionales cuando decidió marcharse a Estados Unidos con Meghan Markle.

La sorpresa vino poco después. Consciente de que sus funciones han quedado relegadas tras abandonar su papel como «royal», el príncipe, que mantiene el rango de mayor, teniente comandante y cabeza de escuadrón, cursó una petición formal para que se colocara una ofrenda en su nombre en el Cenotafio de Londres, donde su hermano, Guillermo, y su padre, el príncipe Carlos, depositaban las suyas. Pero según informó el periódico «The Times», la petición fue denegada por los funcionarios del palacio de Buckingham. La decisión dejaba a Harry totalmente «devastado y muy decepcionado», como asegura una persona cercana a los Sussex a la revista «People». Este fue el motivo de que, ese mismo día y de forma inesperada, acudiera al cementerio de Los Ángeles para rendir su propio homenaje junto a su mujer, momento que se encargó de inmortalizar pidiendo los servicios de un fotógrafo profesional para que se difundiera.

De «amistosa» a tirante

Aunque diversos medios británicos aseguran también que la reina Isabel no tenía conocimiento de la petición de su nieto, esto supone un nuevo desplante por parte de la familia real británica hacia Harry y Meghan, que desde que decidieron abandonar sus obligaciones reales y rehacer su vida en Estados Unidos, han visto cómo esta «separación», que comenzó siendo amistosa, se ha vuelto con el tiempo cada vez más tirante, especialmente, con los duques de Cambridge, señalados como los favoritos de la monarca.

Sin embargo, la situación parece amilanar poco a los duques de Sussex. A pesar de los presuntos desaires por parte de la familia real británica, apuestan con fuerza por su nueva etapa profesional como productores cinematográficos y reconocidas celebridades en Hollywood, perfectamente integrados en el «star system», en el que, a diferencia de la realeza, sí son bienvenidos. Mientras Meghan Markle planea retomar su carrera como actriz, el nieto de Isabel II debutará el 18 de noviembre como cómico. El duque de Sussex insiste en su empeño de llevar las cosas a su manera y se unirá a estrellas como Bruce Springsteen, Cheryl Crow, Brad Paisley y Tiffany Haddish, entre otros muchos, en el acto «Stand Up for Heroes» de la Fundación Bob Woodruff, que recaudará fondos para los militares veteranos y sus familias. Un espectáculo humorístico que el público podrá seguir a través de las redes sociales y que los fanáticos de la pareja aplauden tras el «rechazo» real. Está claro que casi un año después del famoso «Megxit», las rencillas familiares siguen más presentes que nunca. Tanto, que se desvanecen los rumores de unas posibles Navidades juntos en palacio.

¿Meghan Markle, embarazada?

Tras el acto del pasado domingo en el cementerio de Los Ángeles, a muchos medios internacionales les llamó la atención la figura de Markle y se preguntaron si bajo aquel sobrio atuendo con cinturón se podía esconder un posible embarazo. El estilismo recordaba a los que lució durante su primer embarazo y se desataron las alarmas. Además, las últimas decisiones de la actriz han venido a reforzar esta idea, ya que ha solicitado el aplazamiento del juicio que mantenía abierto con varios medios británicos por vulneración al honor e intromisión en su esfera privada, así como por manipulación de información tendenciosa.