Los profetas se animan: Rosa Díez ve al presi en el banquillo de Moncloa F.C.

Entrevista a Rosa Díez.
Entrevista a Rosa Díez.Manu FernándezLa Razón

Cuentan que el séptimo presidente de los EE UU, Jackson, tenía un loro que decía palabrotas, o sea, una especie de bufón en versión papagayo atrevido y soez. A falta de loro, Él tiene a Tezanos, el genio de la lámpara que convierte en realidad sus sueños. Sánchez sueña algo, cualquier cosa, y José Félix se encarga de reflejarlo en el CIS para que el personal lo vea como la Verdad Revelada. En estos tiempos de apocalipsis surgen profetas como setas en el otoño. Rosa Díez, reconvertida en gran animadora del circo, dice que se mira en el espejo y se ve bien. Ay, Rosa, que así empezó Pedro y ahora se ve entre Mario Casas y Churchill. Rosa profetiza: «El presidente es un psicópata sin límites... y acabará en el banquillo. Pero estamos a tiempo de pararle». Jordi Sevilla también anuncia: «Podemos y PSOE van a romper y Sánchez llegará al final de la legislatura con un Gobierno en solitario, que siempre dijo que era su opción predilecta». Rosa ve al presi en el banquillo del Moncloa C.F. y Jordi, en la soledad del divorciado. En 2017, Iván Redondo también mostraba sus dotes proféticas al escribir en su blog: «En la política española lo que predomina son las historias dentro de las historias, hasta el punto de que no es fácil distinguir lo que es pura realidad de la ficción electoral». Veía con toda claridad el advenimiento del poder invisible encarnado en él mismo, la vida en forma de campaña electoral continua y machacona, la política resumida en eslóganes y dominada por los publicistas: «La política es el arte de lo que no se ve», remachaba. Gran profeta. No puedo decir lo mismo de Manolo Vázquez Montalbán, con el que tantas copas me tomé en Bocaccio. Dijo: «De Pujol se podrá pensar que ha sido un mal banquero, que es la derecha camuflada o que es feo, pero nadie, absolutamente nadie en Cataluña, sea del credo que sea, puede llegar a la más leve sombra de sospecha de que sea un ladrón». Fastuoso. Pero mi favorito es Jorge Verstrynge, que anunció en plan Isaías, Jeremías y Ezequiel: «Veo en Pablo Iglesias una mezcla de De Gaulle y Napoleón». Con un profeta así, ¿quién necesita un loro?