Alfredo Fraile: la serie que preparaba sobre los secretos de Julio Iglesias

Falleció por Covid ayer, tras un mes en la UCI. Estaba muy ilusionado con una serie sobre el cantante que preparaba desde hace tiempo

Alfredo Fraile, Exrepresentante de Julio Iglesias
Alfredo Fraile, Exrepresentante de Julio Iglesiaswww.albertoroldan.com

Salvo su familia y amigos íntimos, nadie sabía que Alfredo Fraile había ingresado a mediados de febrero en la Fundación Jiménez Díaz, donde falleció ayer. Hace una semana las esperanzas de recuperación eran muchas porque poco a poco parecía que remontaba. Tanto es así que amistades que sabía de su estancia hospitalaria mandaban mensajes de ánimo y cariño del tipo «¡Vamos campeón que tú puedes!», «Arriba esa fuerza que siempre has tenido!», y así todos los días. Lo triste de esta muerte es que llega un año después de que comenzara la pandemia y cuando ya parece que hay luz al final del túnel con la llegada de las vacunas. Por las restricciones sanitarias al tanatorio solo podrán acceder un número restringido de personas y lo mismo sucederá con la misa funeral. Alfredo Fraile era una persona muy querida y de no existir las medidas impuestas, habría sido una despedida multitudinaria. Durante la cuarentena que vivió en su casa con su mujer y alguno de sus hijos no estuvo parado. Era un trabajador nato y cuando emprendía un proyecto que le gustaba se involucraba las horas que hiciera falta. Otras iniciativas las dejó en «stand by» hasta poder viajar.

Quien mejor le conoce

Uno de los trabajos en los que estaba más ilusionado era la serie sobre Julio Iglesias basada en su libro de memorias «Secretos Confesables» publicado hace tres años. Y así lo explicaba a quien esto firma. «Es una coproducción entre España y Estados Unidos, y Julio no interviene en el proyecto. En su día se lo comenté y le pareció bien. No le pedí permiso para hacer la historia, pero por los muchos años que estuvimos juntos debía decírselo. No es un documental, sino una serie muy parecida a la del cantante Luis Miguel. Son veinte capítulos y calculo que podremos tener los primeros para el año que viene. Creo que soy la persona que mejor le conoce con sus luces y sus sombras».

Julio Iglesias, en una foto de archivo FOTO: EUROPA PRESS

Durante quince años fue mánager, confidente, mano derecha y amigo del artista. Su dedicación resultó fundamental para que Iglesias se convirtiera en el cantante latino que más discos ha grabado en el mundo. Fraile marcó las directrices de su carrera fuera de España. Podía haber seguido toda la vida con él pero no tenía necesidad de aguantar y un día se cansó de las manías y el ego de la estrella y lo dejó. La frase textual fue: «Ahí te quedas, que no te aguanto más». Durante años la relación se cortó hasta que «Julio tuvo un detalle. Había muerto mi suegra y llamó a mi mujer para darle el pésame». Volvieron a relacionarse pero ya nada fue igual. Hacía muchos años que el empresario tenía su vida solucionada profesionalmente y mucho más afectivamente.

Y voló solo. Su siguiente jefe fue Adolfo Suárez, que lo fichó como asesor. Un amigo que estaba en el CDS le dijo con cierta sorna: «Alfredo, si has conseguido que Julio venda millones de discos, puedes hacer que vuelva a ser presidente». El mundo de la política no le gustó y lo dejó. Después llegarían a su vida nombres como el rey Hassan de Marruecos, los magnates de Kio, Simon Peres, Antonio Asensio, Javier de la Rosa, Berlusconi...

Alfredo Fraile, Exrepresentante de Julio Iglesias FOTO: A R Roldán La Razón

Algunos de ellos personajes polémicos con los que tuvo que lidiar antes situaciones comprometidas donde sus jefes consideraban que el dinero compraba voluntades y lo que hiciera falta. Una de las cualidades del asesor fue navegar en sus aguas turbulentas sin mojarse y sin caer en el peligro que afecta a los personajes poderosos de creer que el mundo les pertenece. Tenía el ego controlado a través de una familia estructurada capitaneada por su mujer, María Eugenia Peña. Contaba que el día más importante de su vida fue cuando la conoció un 15 de agosto de agosto de 1960. Él tenía 17 años y ella, 12. Cuando la vio por primera vez en una verbena que sus padres habían organizado en su casa le dijo a su primo: «Con esta niña me voy a casar». Y efectivamente nueve años después se casaban. Un matrimonio que ha sido la estabilidad emocional para Fraile y para los ochos hijos que fueron llegando a lo largo de los años. «Ha sido la piedra angular de mi vida, mi compañera, la que nunca puso un pero a mi carrera donde la inestabilidad, las mudanzas, los viajes, las ausencias formaban parte de nuestra existencia. Sin ella, sin su templanza, sin su tolerancia y equilibrio, mi ecosistema familiar habría acabado en desastre».

El resumen de la vida de Alfredo Fraile, un hombre bueno y querido, es este pronunciamiento que forma parte de sus memorias: «Soy afortunado. A estas alturas de mi vida, el verdadero éxito para mí es abrir el ordenador cada mañana y ver en el fondo de pantalla la foto de mi mujer, mis hijos y mis nietos. Ese es mi mayor triunfo».