Realeza

Pablo Urdangarin, el triunfo de la nueva ‘gold person’ de la familia Borbón

El hijo de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin ha encandilado a la opinión pública, tanto patria como internacional

Pablo Urdangarin en un partido de balonmano
Pablo Urdangarin en un partido de balonmanoLorena SopênaEuropa Press

Hasta hace un año, poco o nada se sabía de Pablo Urdangarin, el segundo hijo de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. En realidad, la invisibilidad de los cuatro nietos de los eméritos ha sido la tónica general de la familia antes y después del Caso Nóos. El único que se ha dejado ver, y no por gusto, ha sido Pablo. El joven se ha convertido en la mejor imagen de la familia Borbón. Forma parte de la segunda plantilla del club que tantas alegrías le dio a Urdangarin. Entre otras cosas, conocer a la Infanta en los Juegos Olímpicos de Sidney y comenzar su historia sentimental que acabó en matrimonio. Pablo vive en La Masia (Barcelona), el complejo de alto rendimiento del Barça, que comparte con otros compañeros que forman parte de la cantera. Aseguran en el ambiente deportivo que es un chico que tiene una buenísima disposición para cualquier actividad relacionada con el grupo, y si hay que echar una mano a los compañeros en cuestiones ajenas al deporte, ahí está él. Es trilingüe. Habla francés, inglés y catalán perfectamente, igual que el resto de sus hermanos, con los que mantiene una relación espléndida. Aunque eran menores de edad, a raíz del Caso Nóos formaron una piña que les mantiene unidos ante la adversidad, aunque esta, como ha sucedido ahora con las imágenes de “Lecturas”, sea difícil de procesar.

Mantiene una rutina de entrenamiento diario. Cuando tiene libre, se entretiene con su grupo de amigos, pasea por la ciudad, se desplaza en metro y en autobús y, hasta que no apareció en televisión, respondiendo a los reporteros de calle, no era identificable. Una de las historias más divertidas, y que después se hizo viral, fue el baile de tres chicas en la estación de metro y que él y dos amigos más siguieron desde el otro lado del andén.

Pablo Nicolás Urdangarin durante el partido de balonmano entre su equipo, el Barça, y el Segovia
Pablo Nicolás Urdangarin durante el partido de balonmano entre su equipo, el Barça, y el SegoviaJose VelascoEuropa Press

Ante una situación tan difícil como ha sido la “interrupción matrimonial” de sus padres, como definió el abogado Pascual Vives, Pablo ha demostrado una madurez y una educación que ha calado en los ciudadanos. El chico nunca ha respondido de malas maneras, a diferencia de sus primos Marichalar. No se ha escondido ni ha salido corriendo para evitar a la prensa. Todo lo contrario, dio las pautas de lo que pasaba en su casa tras las imágenes de Urdangarin con Ainhoa Armentia. Una situación difícil para el muchacho que ha ido solventado con una tranquilidad aparente.

Ha sido llamativo su comportamiento, muy diferente al de sus padres. Iñaki Urdangarin salió corriendo en Ginebra y, hace una semana, la Infanta Cristina, al llegar al aeropuerto de Ginebra, después de haber visitado al Rey emérito en Abu Dabi, hizo lo mismo. En este caso, aún más sorprendente, porque nunca se había visto a la hija de don Juan Carlos actuando de esa manera.

Cuentan a quien esto escribe que la situación de Pablo es complicada, pero que no está afectando a su rendimiento deportivo. La periodista Silvia Taules contaba que, cuando sus compañeros de equipo le preguntaban cómo llevaba esta exposición mediática, respondía con naturalidad que le habían preparado toda la vida para momentos como este.

La prensa internacional también se ha ocupado de su perfil y lo ha catalogado como uno de los “royals” más carismáticos y con una excelente presencia. Le denominan “gold person” y han destacado que tiene un importante club de fans. Ya lo tenía por su incipiente carrera deportiva, y se acrecentado a raíz de la complicada situación familiar. Tienen varias cuentas en Instagram, abiertas por sus seguidores, mientras la suya personal permanece cerrada.

Iñaki y Pablo Urdangarin en una imagen reciente
Iñaki y Pablo Urdangarin en una imagen recienteGtres

A pesar de que en su día se dijo que los Urdangarin tenían cero relación con las primas Borbón-Ortiz, la realidad es otra. Cuando eran pequeños y viajaban a Madrid por alguna fiesta familiar, la Infanta y sus hijos se instalaban en el palacio de la Zarzuela, y en más de una ocasión, como confirmaron en su día a quien esto escribe, dormían en el “pabellón del príncipe”, que así se denomina el domicilio del Rey Felipe.

La conclusión que se obtiene del perfil público y privado de Pablo Urdangarin Borbón es el de un joven educado y sensato que, en estos últimos tiempos de tormenta familiar, nunca se ha dejado llevar por la impaciencia.