Edadismos

Isabella Rossellini: "Si por bella nos referimos a joven, rubia y delgada, entonces estamos jodidas"

A sus 71 años, la actriz reflexiona sobre la belleza, la edad y también la creatividad, el concepto con el que mejor se identifica

Isabella Rossellini interprenta una escena del espectáculo «Green porno»
Isabella Rossellini interprenta una escena del espectáculo «Green porno»larazon

Isabella Rossellini es uno de nuestros mitos del cine y también icono de moda. A sus71 años, la hija de Ingrid Bergman y Roberto Rossellini aprovecha cada ocasión para defender sus arrugas y la libertad que le da ejercer de señora mayor, permitiéndose decir y hacer lo que le viene en gana. "Ahora mi vida la controlo yo", repite.

En su última entrevista, concedida a la revista francesa Madame Figaro, la embajadora de Lancôme ha vuelto a hablar de la edad, la belleza y el lugar de la mujer en el mundo. Y lo hace con valentía, rompiendo el mandato de la eterna juventud: "La frase bella a cualquier edad, que se ha popularizado en los últimos tiempos, me parece hacer eco de un imperativo opresivo de que nosotras, las mujeres, debemos seguir siendo atractivas en cada momento de la vida. Si por bella nos referimos a un estereotipo, joven, rubia y delgada, entonces estamos jodidas. Muchas de nosotras no somos así".

La icónica actriz Isabella Rossellini, que volverá al teatro con uno de sus monólogos
La icónica actriz Isabella Rossellini, que volverá al teatro con uno de sus monólogoslarazon

Ella es morena, nada delgada y luce las arrugas que le ha dejado la vida y también la sonrisa permanente. Esto no le impide seguir trabajando como maniquí y representando a una de las marcas de cosmética más prestigiosas. No siempre fue así. La firma francesa Lancôme contó con ella como modelo en exclusiva desde 1982 hasta 1996. Según dijo hace un tiempo, "fue la forma más fácil de convertirse en multimillonaria después de ganar la lotería". Pero a los 42 años la empresa prescindió de ella, lo que se interpretó claramente como una decisión por haber alcanzado una edad menos deseable para ejercer como modelo de belleza. Sin embargo, la misma marca, presidida entonces por una mujer, volvió a llamarla con 65 años.

Lo que le sigue irritando es esa expresión de "a cualquier edad" que va detrás de cuestiones sobre cómo seguir siendo atractiva y sexy, con la dichosa apostilla "incluso a los 71". Y eso lo encuentra reduccionista. "A veces escucho decir: ¡No aparentas tu edad! Sé que es un cumplido, pero implica que hay algo malo en envejecer y que parecer más joven que tu edad es un logro. Preferiría mil veces mejor que alguien me dijera: ¡Isabella, ¡qué elegante y creativa eres!"

En la entrevista con la revista francesa confiesa también algunos de sus grandes placeres: maquillarse, vestirse con ropa que le gusta, celebrar la fuerza creativa de la estilista Iris van Herpen, decorar su casa o admirar las casas ajenas que aparecen en las revistas de decoración. "Decorar -reflexiona- es un acto de creatividad. Y la creatividad es la expresión de nuestro espíritu y la definición de la elegancia". En este concepto ancla también su particular concepción de la belleza.