Roma

El Papa relaciona la crisis del matrimonio con la descristianización de Occidente

La Razón
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Ciudad del Vaticano- Ya está en marcha el Sínodo sobre la Nueva Evangelización, la asamblea en la que participa el Papa y 262 cardenales, obispos, expertos y auditores para debatir sobre la descristianización en los países occidentales y tratar de encontrar una solución que ataje este proceso. Benedicto XVI dio ayer inicio a este importante encuentro, que se prolongará hasta el 28 de octubre, con la misa que presidió en la plaza de San Pedro del Vaticano, donde se congregaron varias decenas de miles de personas venidas de todo el orbe católico. El Pontífice relacionó la lenta pero constante disminución de la fe en Occidente con la crisis del matrimonio. Dijo que éste constituye «en sí mismo un Evangelio, una buena noticia para el mundo actual, en particular para el mundo secularizado». El matrimonio tradicional, fundado en la unión del hombre y la mujer y destinado a la procreación, se encuentra hoy en una «profunda crisis» precisamente en las «regiones de antigua evangelización». Consideró el obispo de Roma a las parejas casadas una obra de la «gracia que viene de Dios» y lamentó por ello la «dolorosa realidad» de muchas ellas, que «desgraciadamene terminan mal». «Hay una evidente correspondencia entre la crisis de la fe y la crisis del matrimonio», subrayó. La descristianización es fruto de este fracaso, pues la institución familiar está llamada a participar en la nueva evangelización. Numerosas parejas casadas responden a esta misión dentro de «muchas experiencias, vinculadas a comunidades y movimientos», pero también es una llamada cada vez más presente en «el tejido de las diócesis y de las parroquias, como ha demostrado el Encuentro Mundial de las Familias», celebrado el pasado mes de mayo en Milán. Además de recuperar el matrimonio, el Papa recomendó a Occidente que aspire a la santidad para no caer en la descristianización. «Los santos son los verdaderos protagonistas de la evangelización en todas sus expresiones. Ellos son, también de forma particular, los pioneros y los que impulsan la nueva evangelización: con su intercesión y el ejemplo de sus vidas, abierta a la fantasía del Espíritu Santo, muestran la belleza del Evangelio y de la comunión con Cristo a las personas indiferentes o incluso hostiles, e invitan a los creyentes tibios, por decirlo así, a que con alegría vivan la fe», comentó el Pontífice. Como ejemplos de santos para la nueva evangelización, Benedicto XVI citó a los dos que acaba de declarar nuevos doctores de la Iglesia Universal: el sacerdote español San Juan de Ávila y la religiosa alemana Santa Hildegarda de Bingen.