MENÚ
sábado 20 julio 2019
22:50
Actualizado

OPINIÓN: «Blood money»

Tiempo de lectura 2 min.

05 de octubre de 2010. 00:38h

Comentada
5/10/2010

El único interés de las clínicas abortistas es el dinero. Nada más que el dinero. Fingen estar preocupados porque en ocasiones no está funcionando el reembolso a las mujeres que pagan por adelantado en sus carnicerías humanas. Si su «preocupación» tuviera algo de verdad no cobrarían a las mujeres y esperarían a la Administración. Pero sólo les interesa ese dinero manchado de sangre.

 Así se refleja en el documental «Blood Money» (dinero sangriento), decretado para mayores de 18 años por el Gobierno, en el colmo de la hipocresía. Se permite abortar con 16 años sin los padres, pero no se puede ver una película sobre el aborto sin ellos.

Segundo.Desprecian el sufrimiento de la mujer y la abandonan. El dato ofrecido de 27 menores de 16 y 17 años que han abortado sin comunicárselo a sus padres en los primeros tres meses, suponiendo que esta cifra sea real y no mayor, dada la tradición de opacidad de los aborteros, se trata de una muestra más de un fracaso colectivo impulsado por el Gobierno: el abandono y la desprotección de una menor ante un embarazo inesperado.

Tercero. Creen en la mujer como monopolio mercantil. Consideran el hecho de que otros ofrecezcan información sobre ayudas a la mujer gestante o sobre la adopción es «un ataque» a la mujer, tratando de «culpabilizarla», cuando en realidad se trata de tenderle la mano a ella y a su hijo.

Así es el aborto.

Últimas noticias