Borussia Dortmund

Misión imposible (2-1)

Un boquete en el lateral izquierdo del Madrid propició la victoria del Borussia. El triunfo en Alemania no es factible con tan poco fútbol

Ronaldo celebra un gol ante el Borussia Dortmund
Ronaldo celebra un gol ante el Borussia Dortmundlarazon

No hay manera, ni Mourinho es capaz de conseguir un triunfo en suelo alemán ni el Madrid de mejorar su paupérrima marca: una victoria en 24 partidos, con éste. Que también perdió y se antoja misión imposible que en el futuro logre sonreír en aquellos lares, sobre todo si no cambia de cara y de registro. Cuando el Borussia Dortmund se mostró más endeble, encajó un gol. Un fallo garrafal del Pepe, día aciago, propició el 1-0 de Lewandowski. Casi de inmediato empató Cristiano, y se acabó. Las paradas de Casillas, tres fantásticas, le hicieron concebir esperanzas de acabar con la maldición, hasta que un despeje flojito del portero, tras la enésima incursión por la banda del pobre Essien, terminó con el 2-1 de Schmelzer. Los arreones madridistas fueron insuficientes, le faltó lo esencial: el fútbol.

Khedira, el talismán de Mourinho, notó molestias en la parte posterior del muslo izquierdo al cuarto de hora. Recaída. Modric se ató las botas, calentó durante un par de minutos y entró. Xabi Alonso no extrañó el cambio de pareja y algún sector madridista, proclive al cuidado y mantenimiento del balón, sonrió. Hasta ese instante la contribución del Madrid al fútbol ofensivo empezó y terminó en la jugada del minuto 5, cuando centró medio gol Cristiano y lo falló entero Özil por ser zurdo cerrado. Era un remate fácil con la derecha sobre un campo resbaladizo, sobre todo para los visitantes, que entre patinazos y fallos en el último pase no terminaban de encontrarse. Si conseguían hilar una jugada, la estropeaban porque Di María se pasaba de «chupón» o por esa preocupante falta de acierto en el toque definitivo.

Los destellos de Özil y Benzema y las carreras de Ronaldo, acompañadas por una silbatina general, resumían el flojo partido del Madrid. El Borussia tampoco hacía mucho más, pero con Kehl se atrevió dos veces a probar desde lejos los reflejos de Casillas y constató su excepcionalidad. Lo que no pudo evitar el portero fue el gol de Lewandowski. Pepe le había vendido al entregar la pelota a uno de amarillo con la zaga desguarnecida. El polaco la recogió, arrancó y fusiló a Iker, que intuyó la dirección, mas no pudo evitarlo como en las dos ocasiones anteriores. El 1-0 lo celebró el histriónico Jürgen Klopp, entrenador local, abrazándose con la gente de su banquillo como si ya hubiera ganado el partido...

Todavía se estaba atusando el flequillo cuando saltó otra vez, pero de rabia, al ver cómo sólo dos minutos después Özil se inventaba un pase de lujo, Cristiano ganaba la espalda de Subotic y aprovechaba la salida a por uvas del meta Weidenfeller para superarle con una sencilla y efectiva vaselina. Lo celebró Mourinho, sin aspavientos, y Jürgen, abatido, hizo «cotoKlopp».
Poco duró la alegría en casa del pobre, aunque se tratara del bicampeón de la Bundesliga. No supo sacar partido al fallo garrafal de Pepe ni a la inconsistencia del Madrid tanto en defensa como en ataque. Quedaba el segundo tiempo, no obstante, para que el campeón español mejorara sus números en tierras alemanas, donde sólo había ganado una vez. Mourinho, por cierto, ninguna.

El descanso no serenó a Pepe, que volvió a fallar como para gritarle lo contrario que a Alfredo Landa: ¡quédate en Alemania, Pepe! ¡Qué día! Pero como el Borussia tampoco era el coco, el Madrid sobrevivía a esos yerros y mantenía sus esperanzas porque Casillas viajó hasta Dortmund con la aureola. Amargó en el primer tiempo a Kehl y aburrió en el segundo a Götze y a Reus.

Las intervenciones de su portero reanimaron al Madrid, que, a pesar de Pepe y de la fragilidad de Essien en el lateral izquierdo, por donde llegaba el peligro del Borussia, apreció la seguridad que Iker proporcionaba a la retaguardia y mejoró en el contragolpe. Rozó el gol Di María, y Benzema, pero reinaba el caos y en el caos los alemanes, inaccesibles al desaliento, acertaron por segunda vez.Otra incursión por la derecha, un despeje flojito de Iker y remate afortunado de Schmelzer entre un mar de piernas. Klopp se moderó en la celebración.

Fiel al sota, caballo y rey, Mourinho quitó a Benzema e Higuaín ocupó su lugar. Mismo planteamiento e idéntico fútbol –¿inconsistente?, ¿errático?– con dorsales diferentes. No se encerraba el Borussia, buscaba un tercer gol que no llegó con un regalo de Modric que no aprovechó Götze cuando Pepe rozó el penalti, que después repitió Alonso y que el árbitro no vio. Y éste sí que fue muy claro.

El Madrid era incapaz de sobreponerse al boquete que Essien y Pepe cavaron en su banda izquierda y no conseguía llegar a la portería contraria ni con jugada trenzada ni con pases largos, que habitualmente se quedaban cortos. El campeón de la Bundesliga descubrió las debilidades, y las grietas, del español y optó decididamente por el fútbol descarado, propio de un conjunto JASP (jóvenes, aunque sobradamente preparados), como es el que entrena el singular Klopp, finalmente justo triunfador.

 

Khedira duró 19 minutos
El regreso de Khedira, uno de los jugadores preferidos por Mourinho, era la gran novedad del Real Madrid para medirse al Borussia. El alemán venía de perderse el último duelo con su selección y el último del Madrid por unas molestias musculares. Reapareció sólo 19 minutos. En el irregular césped del Signal Iduna Park, que por momentos pareció una pista de patinaje, Khedira se echó la mano al muslo izquierdo. Recayó de sus dolencias. «La factura todavía está por pagarse. Ya avisé de que la historia no se quedaría con los que han llegado lesionados de las selecciones», se quejó Mourinho.


FICHA TECNICA.
--RESULTADO: BORUSSIA DORTMUND, 2 - REAL MADRID, 1. (1-1, al descanso).

--ALINEACIONES.
BORUSSIA DORTMUND: Weidenfeller; Piszczek, Subotic, Hummels, Schmelzer; Bender (Gundogan, min.68), Kehl, Reus (Perisic, min.91), Goetze (Schieber, min.87), Grosskreutz; Lewandowski.

REAL MADRID: Casillas; Varane, Sergio Ramos, Pepe, Essien; Di María, Khedira (Modric, min.20), Xabi Alonso, Ozil; Benzema (Higuaín, min.73), Cristiano Ronaldo.

--GOLES:
1 - 0, min.36, Lewandowski.
1 - 1, min.38, Cristiano Ronaldo.
2 - 1, min.64, Schmelzer.

--ARBITRO: Viktor Kassai (HUN). Amonestó a Sergio Ramos (min.47), Xabi Alonso (min.62) en el Real Madrid; y a Gundogan (min.93) del Borussia.

--ESTADIO: Signal Iduna Park.