Estados Unidos

Malas costumbres por Ramón FREIXA

La Razón
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No hay que alarmarse. Mi sensación es que se come de una forma equilibrada y la gente está concienciada con la ingesta de alimentos saludables, propios de la dieta mediterránea. Lo puedo comprobar cada día en mi propio restaurante cuando los clientes se interesan por las cantidades de hidratos de carbono, de grasas y de proteínas que contienen los ingredientes de las recetas que elaboramos. Otro aspecto fundamental, y que hay que controlar, son las cantidades en las que se ingieren. No tiene sentido comer productos sanos si se consumen en cantidades excesivas. De este modo es básico encontrar el equilibrio en cada una de las comidas y platos.

Ayer por la tarde iba paseando por la calle Serrano y «grosso modo» no veía un mayor porcentaje de personas con sobrepeso respecto a las que tienen un peso saludable. En otros países como Estados Unidos sí que hay un gran volumen de población con un peso por encima del ideal, pero aquí no se da el caso. Los datos y estudios realizados sobre hábitos alimenticios no son representativos porque dependen mucho de los sectores de la sociedad en los que se desarrollan. Para paliar estas malas costumbres alimenticias es clave la influencia de los padres y del colegio. Éstos ejercen una influencia severa en los menores y por tanto deben inculcarles hábitos alimenticios saludables. Es primordial.


Ramón FREIXA es cocinero con dos estrellas Michelín