División en Reino Unido por el Brexit: ¿el Día de la independencia o el Día del lamento?

La salida de la UE ha dividido a la sociedad británica. Rebbeca cree que el Brexit “nos devolverá la identidad nacional” y Alex siente que “está perdiendo" su país

“El Brexit nos devolverá la identidad nacional, la autonomía y la responsabilidad para decidir dónde gastar nuestro dinero”. Son palabras de Rebecca, una abogada inglesa que este viernes 31 de enero celebrará lo que supone sin duda un día histórico para Reino Unido, cuando a las doce de la noche se haga oficial el adiós a la Unión Europea.

Es una victoria emocional y el comienzo de un nuevo viaje”, nos cuenta Rebecca, quien en octubre llegó a presentar una queja formal contra el “speaker” del Parlamento británico John Bercow por “permitir el bloqueo institucional de la Ley del Brexit por parte de la oposición”.

Un bloqueo que terminó tras las elecciones generales pero que puso en vilo a muchos “brexiteers”, como así se conoce a los británicos partidarios de abandonar el bloque. “Fue un mandato de la gente de nuestro país al que nos negamos a renunciar, aunque muchos miembros del Parlamento y los principales medios de comunicación quisieran bloquear nuestra salida”, nos cuenta también Nikki Page. Esta ex modelo, que formó parte del Partido Conservador durante 45 años, decidió pasarse hace unos meses al Partido del Brexit de Nigel Farage y llegó a ser candidata en las elecciones europeas del pasado mayo.

“La gente de Reino Unido es independiente por naturaleza y no nos gustan las grandes burocracias sobre las que no tenemos control. Sentíamos que la UE nos quitaba el dinero y la pesca, abría nuestras fronteras y cambiaba nuestras leyes sin que pudiéramos impedirlo”, asegura Page, quien también insiste en matizar: “Los “brexiteers” amamos Europa y lo que no nos gusta es la burocracia de la UE”.

El descontento con las instituciones europeas es algo que también caracteriza a James, para el que este 31 de enero será el “Día de la Independencia”. “La UE atrae a países con la promesa de lograr beneficios económicos y después los encierra con la amenaza de sufrir un daño financiero”, considera este joven, muy activo en redes sociales a favor del Brexit, y que confía en que Boris Johnson “tiene potencial para ser el mejor primer ministro en décadas”.

Sin duda el dirigente conservador supo canalizar ese descontento a la perfección y las redes sociales fueron un medio ideal para transmitir su mensaje en las pasadas elecciones. Pero la confianza de los “brexiteers” tampoco es ilimitada. “De momento soy ambivalente sobre Boris. Me reservo mi opinión hasta que estemos fuera de la UE. Espero que no nos decepcione”, nos cuenta Tracy.

Esta inglesa, que reside en la ciudad de Dover, puerto principal de entrada desde Europa a Reino Unido, se define como “una de los 17,4 millones”. Esta es la cifra de británicos que apoyaron el Brexit en el referéndum de 2016 y que este viernes celebrarán la consecución formal de aquello que tanto estaban esperando. Un día histórico que Tracy nos resume simplemente en un sentimiento: “Libertad”.

La otra cara de la moneda la viven aquellos británicos que ven en el Brexit un error histórico. “El 31 de Enero es un día de vergüenza para todos nosotros. Estamos dando la espalda a nuestros vecinos, poniendo en riesgo la paz en Irlanda, y todo por una ficción imperialista”, nos cuenta Matthew. Este escocés residente en Glasgow cree que el Brexit traerá “desunión y probablemente el fin del Reino Unido”.

Es tal el temor entre los “remainers”, que algunos han llegado a dejar el país. Es el caso de Sue, una jubilada que se mudó a Francia tras el Brexit y cuya situación personal y familiar podría verse duramente afectada por la salida de Reino Unido del bloque. “Mi familia vive en Reino Unido, Italia y Francia. Estamos preocupados principalmente por el tema sanitario. Mi madre tiene 76 años y ha vivido durante 20 años en Francia. El Brexit afectará a los viajes y al seguro de salud. Mi marido también tiene una enfermedad muy grave. Estamos muy preocupados”.

Quien no ha dejado el país pero “lo haría si pudiera” es Vicky, para quien el Brexit es consecuencia del “miedo al cambio y a la diferencia”. “Mucha gente marginada vio en el Brexit su forma de atacar a las élites”, explica esta inglesa que, al igual que la mayor parte de los “remainers”, no ve en Boris Johnson la figura adecuada para guiar al Reino Unido. “Alguien cruel, racista, hipócrita y mentiroso como Boris Johnson nunca será la persona adecuada para dirigir este país”, sentencia Vicky.

El sentimiento de tristeza y desesperación es también evidente en Alex, nuestro último entrevistado. “Significa la pérdida de mi país, tal y como lo conozco. Crecí siendo miembro de la Unión Europea y no he conocido otra forma, ni aprecié los beneficios de serlo hasta ahora”, admite este joven periodista inglés.

Aunque se considera “económicamente estable para asumir un posible incremento en los precios”, Alex resalta también las graves consecuencias que puede traer el Brexit: “Me preocupa cómo puede afectar a la gente más pobre que yo. También a la gente cuyos negocios dependen del comercio con la Unión Europea o aquellos que trabajan en el Sistema Nacional de Salud”.

A pesar de la preocupación, el hartazgo y la decepción, Alex no se plantea por el momento salir, aunque abre la puerta a una solución intermedia. “No voy a permitir que los “brexiteers” me echen de mi propio país, pero si me fuera, Escocia seguiría siendo una posibilidad”.

Y si los ciudadanos de a pie se ven afectados, los políticos no son menos. Ross Shipman, miembro del Partido Liberal-Demócrata nos confiesa que teme por el futuro de su hijo: “He llegado a pensar en irme del país, pero no creo que pueda hacerlo pronto, ya que mi pareja y yo estamos esperando un hijo. Pero me entristece que él no pueda tener las mismas oportunidades que yo he tenido para viajar y trabajar por toda la Unión Europea”.