Así es el escuadrón de flagelación femenina de Indonesia

Las mujeres que violen la sharía serán azotadas en público por esta unidad en la provincia de Aceh

Una mujer es flagelada por violar la ley islámica o "sharía"en la Gran Mezquita de Baiturrahman en Banda Aceh, en la región indonesia de Aceh
Una mujer es flagelada por violar la ley islámica o "sharía"en la Gran Mezquita de Baiturrahman en Banda Aceh, en la región indonesia de Aceh

Ocho mujeres han sido entrenadas para castigar a las indonesias que cometan delitos tales como las relaciones homosexuales o premaritales, el juego, el consumo de alcohol o el adulterio. Este escuadrón formado únicamente por mujeres será el encargado de azotarlas en público, con una vara o caña de madera, normalmente por la espalda.

Hasta ahora, se encargaban hombres, pero las autoridades de la provincia de Aceh, la única región de Indonesia en la que rige la sharía (ley islámica), han preferido que sean mujeres las que castiguen a mujeres y los hombres, solo a hombres.

Después de años, hasta que han conseguido reclutar a un equipo de mujeres, y después de recibir entrenamiento, han logrado que se forme este escuadrón de mujeres.

El primer castigo, propinado a una mujer soltera -a la que hallaron en una habitación de un hotel con un hombre-, tuvo lugar esta misma semana. La agencia AFP narró la flagelación en la ciudad de Banda Aceh. Totalmente cubierta, nerviosa, se aproximó a su objetivo y comenzó a azotarla.

Creo que ha hecho un buen trabajo. Su técnica ha sido buena”, indicó a AFP Zakwan, el jefe de investigación de la Policía de Aceh.

Varias Ong de Derechos Humanos como Human Rights Watch han criticado esta “práctica bárbara”, sin importar quien sea el que flagela. Fustigar “no tiene lugar en la Indonesia moderna y el Gobierno de Yakarta debería dejar de mirar a un lado sobre esta tortura”, señaló Phil Robertson, de HRW.

Según informa AFP, está aumentando el número de mujeres que cometen este tipo de crímenes morales penados por la sharía.

Desde 2010, ONGs vienen criticando el deterioro y retroceso en materia de derechos humanos, más desde la implantación de estas torturas físicas a los ciudadanos de Aceh. En 2014, por ejemplo, se aprobó por unanimidad que las personas que practiquen sexo entre el mismo género serán penados con hasta 100 latigazos.

“Aceh necesita castigos más duros como la lapidación, no solo la flagelación”, señaló Saiful Tengkuh, un residente local a AFP. “Alguien que cometa adulterio debería ser lapidado 100 veces”, añadió.