Italia, con 3.405 fallecidos, ya supera a China en número de muertos por el coronavirus

Con 3.400 fallecidos y la mitad de contagiados que en el país asiático, los italianos se preguntan atónitos que está fallando en el combate contra la epidemia

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Mientras en los hospitales del norte de Italia el personal sanitario combate el virus sin mascarillas suficientes, respiradores, ni camas libres en las unidades de cuidados intensivos, quienes tratan de atajarlo manejan modelos matemáticos. Se trata de aplanar la dichosa curva. La misma que lleva días de una imparable tendencia ascendente en Italia, mientras que en China se precipita como si allí no hubiera pasado nada.

Los análisis en frío tienen estas cosas. La misma jornada que Italia superó a China en número de muertos con coronavirus, desde Pekín informaron de que por primera vez no habían tenido ningún contagiado local. Italia, mientras tanto, contaba 427 víctimas mortales más en las últimas 24 horas, que elevan el balance total hasta las 3.405.

No hay nada que no sea preocupante en estos números. Pero al pesimismo del gran titular, se añaden también los detalles. Italia ha alcanzado esta cifra cuando no ha pasado todavía un mes desde que aparecieran los primeros contagios locales, con una población 23 veces inferior a la china y con la mitad de infectados que el país asiático.

Según los datos de la Universidad estadounidense Johns Hopkins, que recopila las cifras de todos los países, en China ha habido 3.130 fallecidos, por 81.115 contagiados. Mientras que en Italia, esas 3.405 vidas se han perdido con 41.035 infectados, contando muertos y 4.440 pacientes que se han curado.

Hasta aquí los números, que ponen en evidencia la magnitud del problema. Ahora habría que preguntarse por qué. ¿Por qué en Italia la mortalidad es tan alta? ¿Por qué el número de muertos avanza sin control? ¿Por qué no logra frenar la tendencia?

La respuesta, en realidad, nadie la sabe. Porque, como reconocen los virólogos, se conoce muy poco de esta enfermedad y todas las proyecciones a futuro están basadas en la evolución de otros virus similares, pero que no tendrían necesariamente que coincidir con el Covid-19.

La tasa de mortalidad ya supera el 8%. Y los expertos siguen dando las mismas explicaciones: que la población italiana es muy anciana, que no se han hecho las pruebas necesarias para determinar si el virus es causa del deceso o un factor más, que el número de contagiados asintomáticos es mucho mayor y que esto desvirtúa las cifras.

Pero la tabla que facilita Protección Civil indica que las víctimas mortales son 3.405 y aquí no hay interpretaciones. Lo que denuncian desde la región de Lombardía, la más afectada por la crisis, es que ante la carencia de recursos sólo se hacen pruebas a quien ya se encuentra muy grave y hay incluso personas que mueren sin haber pasado por el hospital.

Hospitales al límite

La situación en Lombardía no para de empeorar. De los 427 fallecidos que se registraron ayer en toda Italia, la mitad se concentraron aquí. La región cuenta con 1.067 camas en las unidades de cuidados intensivos y los pacientes que actualmente necesitan esta atención son 1.006. Es decir, en la mayoría de los hospitales ya han llegado al límite, mientras que en el resto están a punto.

Mientras tanto, desde estos centros siguen pidiendo mascarillas, respiradores y más personal para poder dar relevo a trabajadores que operan sin descanso. Se calcula que cerca de un 8% de los sanitarios se han contagiado y sólo en las últimas horas han fallecido al menos cinco médicos después de haber contraído el coronavirus.

El mensaje de las autoridades, sin embargo, es otro. «Estad en casa», repiten desde el comité científico que asesora al Gobierno y desde el propio Ejecutivo. Las medidas de aislamiento absoluto en todo el país se ordenaron la noche del lunes de la semana pasada y en un principio estarían en vigor hasta el próximo 3 de abril. Sin embargo, el primer ministro, Giuseppe Conte, ya ha sugerido en una charla con «Il Corriere della Sera» que lo más probable es que se prolonguen y que además se endurezcan.

Hasta ahora, a diferencia de España, en Italia estaba permitido hacer deporte en solitario y al aire libre, pero es posible que eso se termine. También que los supermercados limiten sus horarios y que los colegios permanezcan cerrados más allá del 3 de abril. Se trata de evitar que la gente aproveche las excepciones para salir de casa más de la cuenta, como ya se ha demostrado en distintas ciudades.