Maduro aumenta la represión tras denunciar una incursión armada

Detenido el capitán Antonio Sequea y un hijo del ex ministro de Defensa Raúl Baduel en una segunda embarcación

La cúpula militar expresa "absoluta lealtad" a Maduro tras ataque frustrado
El ministro venezolano de defensa Vladimir Padrino ofrecer declaraciones junto a miembros de las Fuerzas ArmadasMinCIEFE

Es hora del contraataque del chavismo, y de militarizar aún más la política venezolana. “El objetivo central era intentar matarme”. Nicolás Maduro ha denunciado ante presidentes del Movimiento de Países No Alineados un nuevo atentado en su contra, después de confirmar que su gobierno detuvo una “incursión armada” que pretendió entrar a Venezuela por una zona costera cercana a Caracas la madrugada del domingo.

El gobernante venezolano acusó de nuevo a Colombia y Estados Unidos de la operación. “Tenemos las pruebas de que este grupo se entrenó en territorio colombiano, tenemos los lugares donde fueron entrenados”, continuó Maduro haciendo referencia a las declaraciones de un asesor militar estadounidense, Jordan Goudreau, que aseveró la noche del domingo haber firmado un contrato con un sector de la oposición venezolana para organizar la expedición.

La narrativa oficial asegura que un grupo de combatientes y “mercenarios” quiso entrar al país provenientes de Colombia, luego de navegar más de mil kilómetros en lanchas rápidas pequeñas, cumpliendo un plan ordenado por el líder opositor Juan Guaidó, a quien ahora tilda como autor intelectual.

Luego de maniobras armadas el domingo, con sobrevuelo de helicópteros y acción de la Guardia Nacional y las letales FAES de la Policía Nacional, se dio el parte de ocho muertos y dos capturados en el estado Vargas, al norte de la capital. Al cierre de esta edición, el régimen anunció la detención de una segunda embarcación con ocho personas, entre ellas Antonio Sequea, uno de los alzados en abril de 2019, y un hijo del ex ministro de Defensa de Chávez, Raúl Baduel.

Este lunes el fiscal general Tarek William Saab ha dicho que hay más detenidos, aunque no especificó identidades, cantidades ni circunstancias. No ratificó lo dicho antes opr Diosdado Cabello, el segundo hombre fuerte del régimen, de que uno de los aprehendidos habría confesado haber trabajado para la DEA.

Guaidó, en la diana

Dio por verdadero, como Maduro, el supuesto contrato firmado entre Guaidó y Goudreau, afirmando que ya han determinado que los partidos políticos Voluntad Popular y Primero Justicia son partícipes de las operaciones que buscarían instaurar en Venezuela escenarios de violencia como los vistos en Libia o Siria.

En esta oportunidad tampoco anunció orden de captura contra el líder opositor, al que su despacho califica como responsable de media decena de delitos graves desde 2019. “Más temprano que tarde le llegará la justicia”, mencionó al calificar al presidente del parlamento como un “payaso cada día más degradado en su figura”.

Por su parte, el comandante estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional (FAN), almirante en jefe Remigio Ceballos, informó que comenzó una nueva fase de ejercicios militares para prestar apoyo a los cuerpos policiales “que luchan contra el terrorismo”. No explicó por qué una incursión desde el extranjero fue repelida por cuerpos civiles y no por militares, como manda la ley.

Afirmó que Maduro ordenó “acciones de escudriñamiento” en todo el país con más de 25.000 hombres para “garantizar que nuestro territorio esté libre de mercenarios, paramilitares y cualquier otra amenaza”.

En esta nueva etapa de militarización, el uniformado garantizó que habrá "búsqueda y captura de todo aquel individuo nacional o extranjero que pretenda subvetir el orden y la paz", a quienes buscarán "debajo de las piedras".

Un papel como evidencia

Tarek William Saab no duda de que un documento que muestra las supuestas firmas de Guaidó y otros colaboradores contratando los servicios de Goudreau y la empresa Silvercorp es auténtico, y lo ha usado para inculpar al presidente de la Asamblea Nacional (AN), reconocido como presidente encargado de Venezuela por más de 50 países.

Pero Guaidó, que el domingo calificó como “montaje” lo ocurrido en las costas, desmintió haber firmado ese papel. Mediante un comunicado, negó tener vínculos con la empresa Silvercorp o su representante. Afirmó además, que el accionar del norteamericano “estuvo penetrado por la dictadura”, mientas manifestó su respaldo a los “militares patriotas”.

Es uno de los elementos de un confuso fin de semana en el que Goudreau también fue mostrado en un vídeo junto al capitán retirado Javier Nieto Quintero (un disidente exiliado en Miami acusado de conspirador) afirmando que más de 200 hombres sí pudieron ingresar al país y estaban “combatiendo”. Horas más tarde, el norteamericano develaba los planes pues, a su juicio, quienes lo contrataron no habian cumplido su palabra.

Ya Colombia ha dicho que no tiene nada que ver con los sucesos registrados el domingo y que, según vecinos del lugar de los hechos, se resolvieron en menos de ocho minutos de disparos. Otros testigos aseguran que nunca vieron movimientos extraños en la vivienda donde el gobierno afirma fueron incautados 10 fusiles, un arma Glock de 9 mm, dos ametralladoras y un par de vehículos.