“La estrategia opositora ha permitido sobrevivir al régimen de Maduro”

El analista político venezolano Carlos Blanco proponer “una fuerza nacional e internacional concentrada en reemplazar” al chavismo

FILE PHOTO: Relatives of inmates protest outside Los Llanos penitentiary after a riot erupted inside the prison leaving dozens of dead as the coronavirus disease (COVID-19) continues in Guanare
Familiares de presos de la cárcel de Los Llanos en Venezuela durante una protestaStringer .Reuters

A la crisis política, social y económica que vive Venezuela se le sumó la pandemia del Covid-19 y un elemento nuevo, la incursión marítima del 3 de mayo que pretendía derrocar a Maduro y que ha arrojado aún más confusión en el escenario venezolano. El analista político Carlos Blanco asegura que el régimen líder chavista tiene aún capacidad de sobrevivir si no se produce una intervención humanitaria con fuerzas nacionales e internacionales.

¿Qué situación vive ahora Venezuela tras la incursión marítima para derrocar a Maduro?

La situación en este momento es muy imprecisa. Están ocurriendo hechos al lado de esta inexplicable operación militar que todavía tiene demasiados interrogantes pero que en todo caso terminó en muertos, heridos y torturados que no tiene justificación. Hay otro proceso simultáneo, que es el control de muchos barrios del país en manos de bandas criminales organizadas y dirigidas en muchos casos por líderes de esos grupos que se disputan el control de zonas urbanas y que paradójicamente son la única fuente de orden, un orden criminal.

¿Ha crecido la inestabilidad en los últimos días?

El régimen de Maduro es inestable pero debido a la estrategia opositora dominante le ha permitido sobrevivir y puede que siga así a menos que haya una rectificación estratégica fundamental que hasta ahora no aparece. El estado venezolano está totalmente destruido, las instituciones no funcionan, la crisis social y económica es muy aguda, el panorama político no es funcional incluso para su propio partido, el Partido Socialista Unido de Venezuela. A esto se añade la crisis del Covid-19. El problema es que no hay una estrategia de la oposición suficientemente articulada y poderosa para aprovechar esas debilidades y cambiar y deponer al régimen. La oposición se ha debatido entre un sector ambiguo que ha ido de plantear el cese de la usurpación, como planteó el año pasado Juan Guiadó, hasta unas incomprensibles negociaciones en Noruega y Barbados para llegar a entendimientos con el régimen, que obviamente no se cerraron.

¿Qué pretende Maduro con esta estrategia?

Maduro busca ganar tiempo con esos diálogos y lo que pide a la oposición es imposible de ofrecer, que es el regreso tranquilo del régimen chavista a la comunidad internacional. Maduro aprovecha esta circunstancia para estabilizarse en medio de la tormenta. Tiene apoyos en un sector de la Fuerza Armada leal, comunidades bien equipadas para la inteligencia, la represión y el mantenimiento del orden público. Carece de apoyo popular, pero eso ya lo da por descontado. Además, el año pasado Venezuela se convirtió en un problema internacional con muchos actores involucrados. Estados Unidos, Brasil y Colombia, apoyando a la oposición, frente a Cuba, Nicaragua y la Bolivia de Evo Morales sosteniendo al régimen.

¿Hasta cuándo puede durar esta situación?

En este marco, las posibilidad de supervivencia del régimen existen si no hay una fuerza orgánica nacional e internacional concentrada en su reemplazo, que le lleve a Maduro a aceptar su salida del poder. Eso significa una articulación entre el movimiento civil y militar interno descontento con la acción internacional liderada por la Organización de Estados Americanos (OEA) con una intervención que tenga sentido humanitario, en la que participarían todos los países aliados de la causa democrática venezolana.