Un conflicto en la frontera griega con Albania

Un tesoro verde para la industria farmacéutica y cosmética crece de forma gratuita en la ladera de la imponente sierra de Grammos. Los ecologistas helenos denuncian que grupos de albaneses cruzan la frontera para recolectar “ilegalmente” plantas medicinales y aromáticas

Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantas
Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantasChristos ToskosLa Razón

Desde hace años los problemas fronterizos entre Albania y Grecia afloran en primavera. Con la retirada de las nieves, los albaneses invaden el territorio heleno por la escarpada frontera común para hacerse con enormes sacos de plantas, flores y hierbas que comercializan de vuelta en Albania. Proporcionan codiciadas infusiones, remedios medicinales o incluso cremas antienvejecimiento. Un tesoro verde para la industria farmacéutica y cosmética que crece de forma gratuita en la ladera de la imponente sierra de Grammos.

Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantas
Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantasChristos ToskosLa Razón

Los controles fronterizos y la cuarentena obligatoria por el coronavirus parecen no regir en esta pintoresca zona de Kastoria, al norte de Grecia. La semana pasada, las autoridades arrestaron a tres albaneses con unos 100 kg de prímula veris. Según denuncian los ecologistas, las detenciones son rara avis y el saqueo de la flora griega, lo común en primavera.

Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantas
Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantasChristos ToskosLa Razón

«Desafortunadamente, este problema no es nuevo. Los albaneses han estado entrando ilegalmente en Grecia durante 15 años para así recolectar plantas medicinales y aromáticas», reconoce Christos Toskos, un conocido ecologista de la región de Kastoria. Toskos indica que el expolio se produce «consistentemente cada primavera, en cuanto se derrite la nieve y los pasos de la montaña Grammos se abren».

Como miembro de HOS/Birdlife Grecia así como de la Sociedad de Protección Medioambiental de Kastoria, describe que los efectos de este saqueo, «son significativamente negativos», pues al coger grandes cantidades de plantas medicinales y aromáticas, ponen en riesgo la ya frágil biodiversidad del ecosistema». Según narra Toskos, las preferidas de los albaneses son Prímula veris, Genciana lutea, Sideritis raeseri así como varios tipos de orquídeas.

Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantas
Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantasChristos ToskosLa Razón

Algo que también irrita a los ecologistas helenos es que las arrancan de raíz, impidiendo que vuelvan a crecer o se reproduzcan. Muchas de estas especies son raras y las ponen ahora en peligro de extinción, se queja Toskos.

A pesar del ruido que tanto él como la ONG Compañía de Protección Medioambiental de Kastoria hacen para sacar a relucir este conflicto ecológico y fronterizo, Toskos lamenta que «desgraciadamente, las autoridades no han hecho nada para frenar esta recolecta ilegal de plantas por parte de los albaneses. En los últimos tres años, la Policía fronteriza ha comenzado a realizar inspecciones en la zona, pero no a diario».

A los tres albaneses detenidos la semana pasada, además de enfrentarse a cargos por violar las leyes griegas sobre la recolección de plantas silvestres, les ha caído una multa de 5.000 euros por saltarse la normativa sanitaria impuesta por el coronavirus. Unas restricciones de cuarentena que el Gobierno heleno espera levantar el 1 de julio para todos los ciudadanos de la Unión Europea. Y es que para Toskos, las autoridades son demasiado laxas con este enorme problema. «Normalmente», de darse una detención, que suelen ser inéditas, «cuando alguien es arrestado por la recogida ilegal de plantas, después de pasar a disposición judicial, le devuelven a Albania. Las plantas arrancadas, son confiscadas. Lamentablemente, unos días después los mismos vuelven a cruzar la montaña" y el pillaje y la pérdida de la importante biodiversidad de Grammos continúa.

Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantas
Albaneses que cruzan a Grecia para robar plantasChristos ToskosLa Razón