Las protestas antirracistas derivan en episodios de violencia en París y Londres

“Hooligans” defienden la estatua de Churchill frente al Black Lives Matter mientras en Francia varios grupos denuncian el “racismo anti-blanco”

La capital británica se convirtió este sábado en escenario de una batalla campal con tensos enfrentamientos entre manifestantes anti racistas, «hooligans» del fútbol y seguidores de la extrema derecha que se encararon además con la Policía. El movimiento Black Lives Matter, que se creó el mes pasado para condenar la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco en Estados Unidos, ha cruzado fronteras.

Pero en los últimos días, en el Reino Unido las protestas han acabado en violencia con ataques vandálicos a las estatuas de diferentes protagonistas de la historia del país, entre ellos, el mismísimo Winston Churchill, cuya figura frente a Westminster había sido cubierta por las autoridades, que vaticinaban que este sábado las marchas acabarían de nuevo en enfrentamientos.

El primer ministro, Boris Johnson, y otros miembros del Gobierno habían hecho un llamamiento para que la gente no participara asegurando que la causa anti racista había sido “tristemente secuestradas por los extremistas con intenciones violentas”. “Los ataques contra la policía y los actos indiscriminados de violencia que hemos presenciado durante la semana pasada son intolerables y aborrecibles”, recalcó el líder tory en sus redes sociales.

La facción londinense de Black Lives Matter canceló la marcha oficial que había sido convocada. Sin embargo, centenares de simpatizantes de la Alianza democrático del fútbol, el grupo de ultraderecha Britain First, y el polémico supremacista blanco Tommy Robinson, convocaran un acto de «unidad patriótica» junto a la estatua de Churchill y llamaran a sus seguidores a desplazarse a Londres para «proteger sus monumentos históricos».

Pese a que las marchas debían terminar oficialmente a las 17.00 horas local, al cierre de esta edición continuaban los enfrentamientos con hasta 15 heridos (dos de ellos policiales) necesitando asistencia de autoridades sanitarias. El grupo Black Lives Matter de Londres ha respondido a Johnson que “no nos van a silenciar” y prometido seguir con su iniciativa.

El comandante de la Policía Metropolitana, Bas Javid, ha recordado que el país sigue inmerso en una epidemia de coronavirus y pidió contención a los manifestantes. “Entiendo por qué la gente quiere que se escuche su voz: se ha causado un impacto muy fuerte en las comunidades [negras]. Pero seguimos en una epidemia y quiero pedir a los asistentes que no se congreguen en grandes multitudes”, señaló. Con cerca de 42.000 muertos, el Reino Unido es el segundo país más afectado del mundo por Covid-19, tan solo por detrás de los Estados Unidos.

Marchas en Francia

En Francia, unas 15.000 personas según cifras policiales se manifestaron por el centro de París contra el racismo y la violencia policial en una nueva muestra del eco que el caso George Floyd está teniendo en Francia. A última hora de la tarde se producían algunos incidentes entre manifestantes y fuerzas del orden que no permitieron el recorrido completo de la marcha hasta la plaza de la Ópera.

Sobre el papel, la marcha no era legal como no lo son en esta fase de desescalada las reuniones de más de 10 personas en región parisina. Sin embargo, el gobierno la había ‘tolerado’ en cierta forma, como ya lo ha hecho con otras anteriores en plena desescalada bajo el efecto ‘Floyd’ en Francia. Este reflejo ha sido un revulsivo para un caso local, muy mediático que se sitúa en el centro de las protestas.

Es el caso de Adama Traoré, joven negro de 24 años que moría bajo custodia policial en julio de 2016 en una comisaría al norte de París. Desde entonces, un laberinto judicial con peritos contratados por su familia que significaron la asfixia como causa de su muerte. Desde entonces la familia busca justicia y este sábado volvía a convocar en las calles de París y otras ciudades francesas como Lyon o Marsella. "Mi hermano murió de la misma manera que George Floyd”, ha proclamado Assa Traoré, hermana de Adama y líder de las protestas francesas, al comienzo de la manifestación en la plaza de la República en París.

La manifestación tenía lugar en un clima de profundo malestar entre los cuerpos policiales y el gobierno de Macron que preconiza ciertas reformas para atajar el racismo policial. Los sindicatos policiales consideran que se les está estigmatizando y denuncian desamparo por parte del ministro del Interior, Christophe Castaner.

Otro momento tenso en la marcha de este sábado se produjo cuando la organización ultraderechista Generación Identitaria desplegó sobre una gran pancarta reclamando “justicia para las víctimas del racismo anti-blanco”. Según la prensa francesa, 12 militantes de la formación de extrema derecha fueron detenidos.

Estas manifestaciones se producen en vísperas de un nuevo discurso a la nación este domingo del presidente, Emmanuel Macron. Según el Elíseo, el mandatario afirmó durante el último consejo de ministros, el miércoles, que el racismo es “una enfermedad que toca a toda la sociedad”, pero que “la abrumadora mayoría” de las fuerzas del orden “no están manchadas” por esa lacra, pero todavía no se ha pronunciado públicamente, a espera de que lo haga en la noche de este domingo.