Por qué ser periodista en México es una profesión de alto riesgo

El asesinato de Julio Valdivia confirma a México como uno de los países más peligrosos para ejercer la profesión

El periodista mexicano Julio Valdivia, colaborador del Diario El Mundo de Córdoba, fue asesinado y decapitado este miércoles en el oriental estado de Veracruz. Un asesinato más que confirma a este estado como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo en México y en el mundo con 24 homicidios de comunicadores desde el año 2010, de acuerdo con estadísticas de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas. Unas cifras que solo se pueden equiparar a zonas en conflicto.

Violencia, corrupción, narcotráfico e impunidad convierten a los periodistas en objetivo de ataques y amenazas que hacen de su profesión una actividad de alto riesgo.

El pasado mes de agosto, en Uarapán, Michoacán, sujetos armados asesinaron al periodista Luis Eduardo Ochoa Aguilar (28) reportero que había trabajado para medios locales como La Voz de Michoacán, CB Televisión y también como funcionario en la oficina de Comunicación de la policía municipal local. Horas antes, un grupo de delincuentes disparó más de 70 veces contra las oficinas del Diario de Iguala, en el Estado de Guerrero, sin causar heridos ni víctimas fatales.

Un poco antes, a principios de ese mismo mes Pablo Morrugares Parraguirre, director de PM Noticias, fue abatido en el Estado de Guerrero tras ser amenazado en las redes sociales.

También en agosto, el reportero Juan Nelcio Espinoza murió por problemas respiratorios mientras permanecía detenido por la policía. Esa es la versión oficial, aunque familiares y allegados del cronista denuncian que Nelcio fue asesinado y reclaman que el caso sea investigado por autoridades federales. Según los familiares de Nelcio Espinoza, quien desde hace tiempo cubría los acontecimientos de Piedras Negras, su localidad, el periodista ya había recibido amenazas de los uniformados por las denuncias que publicaba sobre irregularidades como vehículos de la Fiscalía General del Estado (FGE) que patrullaban sin placa identificatoria.

El Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa de México (SNRP) ya advirtió en verano que ya eran seis los trabajadores de los medios de comunicación asesinados en México en 2020: “Fidel Ávila Gómez, Mireya Ulloa Valencia, María Elena Ferral Hernández, Víctor Fernando Álvarez Chávez y Jorge Miguel Armenta Ávalos, cuatro de ellos registrados durante el confinamiento por la pandemia de coronavirus y dos ocurridos en el estado de Guerrero”.

“En año y medio de gestión de Andrés Manuel López Obrador, como presidente de México, han sido asesinados al menos 16 trabajadores de los medios de comunicación, casi un periodista muerto por mes. La mayoría de ellos se encuentran impunes”, denunciaron entonces desde el SNRP.

Según Reporteros Sin Fronteras (RSF), México fue el país del mundo con más periodistas asesinados en 2019 con 10 casos.