La sombra nazi en la Policía alemana

Suspendidos 29 agentes por compartir desde 2015 imágenes de Hitler en un chat

La decisión fue fulminante. Veintinueve agentes de Policía fueron suspendidos ayer en Alemania mientras se investiga su participación en cinco grupos de WhatsApp en los que se compartió contenido de extrema derecha e incluso se llegó a enviar imágenes de Adolf Hitler y fotos manipuladas de refugiados camino a una cámara de gas, según informaron las autoridades del estado de Renania del Norte-Westfalia. Los agentes también fueron acusados de participar en salas de chat de extrema derecha donde se compartió contenido nazi, como esvásticas y otros símbolos que violan la Constitución alemana.

En un país donde a pesar de los años sigue pesando la conciencia del genocidio de millones de judíos en la Segunda Guerra Mundial por parte de los nazis, el incidente ha supuesto todo un escándalo y una situación de lo más embarazosa para la Policía y las Fuerzas de Seguridad de Alemania. Asimismo, el caso pone de relieve la ideología neonazi en las fuerzas policiales de Alemania, un tema que los altos funcionarios de seguridad habían minimizado previamente incluso cuando advirtieron sobre la creciente amenaza de violencia de extrema derecha en los últimos años.

«Es una vergüenza para la Policía», dijo el ministro del Interior del estado, Herbert Reul, anunciando una investigación contra los 29 agentes. Las imágenes, además de fotografías de Hitler y simbología nazi, incluían una representación ficticia de un refugiado en la cámara de gas de un campo de concentración y otra burlándose de los tiroteos contra personas de piel negra, agregó el político. Al parecer, uno de esos grupos se creó en 2012, y el que contenía la mayor cantidad de imágenes, en 2015. El mensaje más reciente se envió el 27 de agosto.

Los 29 fueron suspendidos con efecto inmediato y se abrió un proceso disciplinario. «Tenemos que hacernos preguntas desagradables», dijo Reul. «¿Quién sabía de esto? ¿Por qué se toleró esto durante años y por quién?». Algunos de los sospechosos podrían ser acusados de difundir propaganda nazi y discursos de odio, y podrían ser despedidos de la Policía. Otros están acusados de no haber denunciado a sus colegas. «Estoy horrorizado y avergonzado», dijo Frank Richter, jefe de la Policía de Essen, donde trabajaban la mayoría de los sospechosos. «Es difícil encontrar las palabras», agregó.

Los fiscales alemanes dijeron el mes pasado que estaban investigando a un policía retirado sospechoso de enviar correos electrónicos amenazantes, firmados con el nombre de una banda de asesinos neonazis, a personas prominentes de origen inmigrante.

Los mails, incluidos algunos enviados a legisladores de origen turco, llevaban la firma «NSU 2.0», en referencia a la banda neonazi National Socialist Underground, que mató a diez personas, principalmente migrantes, entre 2000 y 2007. A finales de junio, el Ministerio de Defensa anunció una reforma de una unidad militar de élite, la KSK, por sus vínculos con la extrema derecha alemana.