Taiwán detecta 18 cazas chinos en su espacio aéreo durante la visita del alto cargo de EE UU

Nueva provocación de China: inicia maniobras en el estrecho de Taiwán. Asegura que las tropas “cumplen con su deber para derrotar cualquier fuerza que planee cualquier forma de actividad separatista para la independencia de Taiwán”

Taiwán detectó hoy hasta dieciocho aviones militares chinos cruzando la línea divisoria del estrecho de Formosa y respondió con el despliegue de varios cazas, en un aumento de las tensiones entre Taipéi y Pekín por la visita a la isla de un alto cargo estadounidense.

En un comunicado publicado en su cuenta de Twitter, el Ministro de Defensa Nacional taiwanés informó de que hoy habían entrado en la zona de identificación de defensa aérea de la isla varias aeronaves de las Fuerzas Aéreas del Ejército Popular de Liberación (EPL).

En concreto, se trata de dos bombarderos H-6, ocho cazas J-16, cuatro cazas J-10 y otros cuatro cazas J-11, que cruzaron la línea imaginaria que divide el Estrecho en cuatro puntos distintos al noroeste y al suroeste de la isla, considerada por Pekín una provincia rebelde.

El Ejército chino anunció hoy que está realizando maniobras navales y aéreas en el estrecho de Taiwán, “necesarias para tratar la situación actual” y “defender la unidad nacional” en la zona, en coincidencia con la visita de un dirigente de EEUU, que se reúne hoy con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen.

“El Mando Oriental del Ejército de Liberación Popular organizó patrullas y maniobras de las fuerzas navales y aéreas en el estrecho de Taiwán para probar el nivel de las operaciones conjuntas”, aseguró el Ministerio de Defensa en un comunicado publicado hoy en su página web.

“Estas acciones son necesarias para lidiar con la situación actual en el estrecho de Taiwán, ayudarán a mejorar la capacidad de las tropas de defender la unidad nacional y la soberanía territorial”, agregó Defensa.

Según el comunicado, las tropas “cumplen con su deber y tienen confianza y determinación para derrotar a cualquiera o a cualquier fuerza que planee o ponga en marcha cualquier forma de actividad separatista para la independencia de Taiwán”.

El anuncio coincide con la visita del subsecretario de Estado de Estados Unidos para Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, Keith Krach, quien llegó ayer a la isla y permanecerá hasta este sábado.

La comitiva estadounidense está integrada también por el subsecretario adjunto para la Democracia, los Derechos Humanos y el Empleo, Robert Destro.

Está previsto que la presidenta taiwanesa reciba hoy a Krach y el resto de miembros de la delegación.

Los estadounidenses asistirán mañana al acto en el que se cubrirán las cenizas del recientemente fallecido expresidente Lee -considerado el padre de la democracia taiwanesa- con la bandera nacional.

Ese mismo día, la delegación estadounidense emprenderá su regreso a Estados Unidos.

Según la prensa taiwanesa, Krach es el más alto cargo estadounidense en visitar Taiwán desde 1979, cuando Washington cambió sus relaciones diplomáticas oficiales con Taipéi por Pekín.

Sin embargo, el pasado agosto hizo lo propio el secretario estadounidense de Salud, Alex Azar, cuyo cargo es como el de un ministro en el Gobierno de EEUU.

Malestar de Pekín

Este tipo de visitas levantan ampollas en Pekín, que basa sus relaciones diplomáticas en el principio de "una sola China" y reclama la soberanía de Taiwán (cuyo nombre oficial es República de China), a la que considera una provincia rebelde para cuya reunificación se ha reservado el uso de la fuerza.

Taiwán se gobierna de forma autónoma desde 1949, cuando las fuerzas nacionalistas del Kuomintang se refugiaron en la isla tras perder la guerra civil contra los comunistas chinos.

La visita aumenta la creciente tensión entre China y Estados Unidos, enfrentados en una “guerra fría” multidimensional que abarca frentes como el comercio, la tecnología o la hegemonía en Asia. EFE