La UE advierte a Londres de que no aceptará un acuerdo a cualquier precio

Los Veintisiete piden a Barnier que prosiga las conversaciones con Reino Unido, mientras se preparan para un Brexit caótico el 31 de diciembre

Mano tendida a Londres, pero no cheque en blanco. Los Veintisiete advirtieron este jueves a Reino Unido que están dispuestos a seguir negociando para evitar un Brexit caótico el próximo 31 de diciembre, pero no a cualquier precio. Como modo de mostrar unidad en la recta final de unas negociaciones decisivas, los mensajes de los líderes no dieron ninguna muestra de fisura ni de leve discordancia. Uno a uno, fueron desfilando en las entradas al edificio del Consejo con declaraciones casi idénticas, difíciles de diferenciar. Como un coro bien afinado.

“Volveremos a reiterar nuestra posición común y es que queremos un acuerdo pero, naturalmente, no a cualquier precio”, aseguró la canciller Angela Merkel. “Queremos un acuerdo, pero no a cualquier precio”, parafraseo el presidente del Consejo, Charles Michel. “Tiene que ser un acuerdo justo, del que ambas partes se puedan beneficiar”, explicó Merkel mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, abogaba por un “buen acuerdo pesquero” y avisaba de que los Veintisiete se preparan para lo peor si Londres no colabora.

Aunque se han producido algunos avances, los tres puntos en discordia siguen abiertos: el acceso de los pescadores europeos a las aguas británicas, los mecanismos de salvaguarda para que Reino Unido no se convierta en un competidor desleal en áreas como medio ambiente, fiscalidad y subvenciones y la gobernanza del acuerdo con el objetivo de que las dos partes cumplan lo pactado.

Aunque las dos partes se vuelven a asomar al filo de la navaja, la premisa sigue siendo negociar “in extremis” y mantener la calma. Así funciona el club comunitario con o sin Reino Unido. A pesar de que Boris Johnson había amenazado con levantarse de la mesa este 15 de octubre, Bruselas confía en seguir negociando hasta finales de octubre o incluso principios de noviembre y hoy el negociador europeo, Michel Barnier, mostró su disponibilidad a volver a reunirse con la delegación británica el próximo lunes y mantener los contactos hasta el filo del abismo, sin margen par el desánimo.

“Seguimos tranquilos, unidos y determinados”, resumió el político francés tras ver renovado el mandato de los Veintisiete para las próximas semanas y comparecer ante la Prensa antes de la cena de los líderes europeos.

En el texto de conclusiones pactado, los Veintisiete constatan la falta de progresos sobre los principales puntos del pacto, pero invitan “al negociador jefe de la Unión Europea a continuar las negociaciones en las próximas semanas y hacen un llamamiento a Reino Unido a hacer los movimientos necesarios para hacer el acuerdo posible”.

La respuesta de Londres llegó de la mano del negociador británico para el Brexit, David Frost, quien lamentó que la UE “ya no esté comprometida” en continuar trabajando “intensamente” para alcanzar un acuerdo sobre su futura relación con Reino Unido. “Sorprendido por la sugerencia de que para llegar a un acuerdo todos los futuros movimientos deben proceder de Reino Unido. Es una postura inusual en una negociación”, sostuvo Frost en un mensaje en Twitter.

Los Veintisiete calculan que un mes puede ser suficiente para completar el proceso de ratificación del acuerdo político. Si no, puede producirse un salto al vacío que derive en un Brexit caótico. También se abre la hipótesis de un acuerdo muy básico que responda a los principales puntos de fricción y que posteriormente pueda ser mejorado. A pesar de esto, el texto de conclusiones también invita al Ejecutivo europeo a preparar las medidas de contingencia necesarias si Londres y Bruselas se acaba rigiendo por las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a partir de 2021 y vuelven los aranceles a los intercambios comerciales.

Von de Leyen abandona la cumbre por un positivo

La cita de hoy en Bruselas volvió a estar marcada por el coronavirus. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue avisada por la mañana de un contagio en un miembro de su equipo. A pesar de que su test realizado horas después dio negativo, decidió abandonar la cumbre y guardar cuarentena. Es la segunda vez que la presidenta del Ejecutivo comunitario debe aislarse, la primera tuvo lugar el 5 de octubre. Aunque hoy la política alemana saludó a todos los líderes europeos respetando las normas de seguridad, no será necesario que estos guarden cuarentena, ya que el contacto fue muy breve. Von der Leyen también participó en el encuentro del Partido Popular Europeo y tuvo la oportunidad de hablar con el líder español de la oposicion, Pablo Casado.