Ivanka 2024: la dinastía Trump se consolida

Dentro del gusto de los norteamericanos por las sagas políticas, la hija mayor del presidente es la favorita del magnate y ella es la que más papeletas tendría para ocupar el Despacho Oval

Ivanka Trump ha sido la mejor embajadora y la más polémica en la campaña de su padreCARLOS BARRIAREUTERS

Siempre se ha dicho que Ivanka Trump, la hija mayor del presidente Donald Trump es la favorita del magnate y, si las presidencias se heredasen, ella es sin duda la que más papeletas tiene para aspirar al Despacho Oval. Además, a los estadounidenses les encantan las dinastías e Ivanka solo tiene 39 años recién cumplidos. Incluso más que «primera dama», siempre se ha hablado del excesivo protagonismo que ha tenido la «primera hija» en diversos viajes al extranjero del mandatario.

Fue toda una declaración de intenciones que fuera Ivanka y no Melania Trump quien presentase a Trump como candidato oficial republicano a la presidencia en la Convención Nacional Republicana de aquel verano de 2016.

Recientemente, se ha sabido, en el marco de la investigación del fiscal especial Robert Mueller, que Trump se planteó que Ivanka Trump fuera su candidata a la vicepresidencia en 2016. «¡Es brillante, lista, guapa... y al pueblo le encantaría», dijo entonces Trump. Ella se negó entonces y finalmente eligió al actual «número dos», Mike Pence.

Trump dejó entonces a Donald Junior y a Eric al frente de su imperio inmobiliario en EE UU y en el resto del mundo. Sin embargo, Ivanka y su marido Jared Kushner se han convertido en asesores del presidente y caminan a sus anchas por la Casa Blanca. Algo que en 2016, al principio de la convulsa presidencia 45º sorprendió por el inédito nepotismo que se estrenaba en la Casa Blanca.

Ayer, Fernando Cutz, ex asesor en el Consejo de Seguridad Nacional y ex director para América Latina de la Casa Blanca, recordó que con el presidente «se llega al punto en el que él se cansa de ti. Él opera así, se harta de la gente, a no ser que seas familia».

Trump se ha referido en numerosas ocasiones a ella, a quien define como «una mujer que no mucha gente conoce, muy poderosa, muy inteligente, muy hermosa aunque no se me permite decir eso porque es mi hija».

En plena jornada electoral, Trump bromeó con la idea de que si pierde las elecciones «no volverá a dirigirles la palabra nunca más» a sus hijos mayores y yernos.

Su yerno también ha ido cogiendo relevancia en el círculo más cercano del presidente. Y es de las pocas personas a las que escucha.

Para casarse con Jared Kushner se convirtió al judaísmo en 2009 y lo cierto es que durante esta campaña no ha dejado de incidir en mensajes para convencer a la población judía de EE UU de que su padre es un gran forjador de la paz en Oriente Medio. El sábado, a su llegada a Florida para hacer campaña en este estado decisivo, recordó los acuerdos históricos entre Israel y varios países árabes bajo el auspicio de la Administración Trump y de su marido. En este sentido, uno de sus últimos tuits, antes de que cerrasen los colegios electorales, fue dirigido para este sector de la población: «Trump está liderando con fuerza y poniendo fin a las interminables guerras extranjeras».

Ivanka es hija de un matrimonio anterior al de Melania. Trump se casó con Ivana en 1977 y tuvo a Donald Jr., a ella y a Eric. En 1992 se divorciaron.

Debido a su actividad prominente y sorprendente carrera política, en los mentideros de Washington se habla de Ivanka como candidata a las presidenciales en 2024. Más cuando su padre no lo ha rechazado categóricamente, al contrario. En 2019, el mandatario señaló que «si alguna vez quisiera postularse para la presidencia, creo que sería muy, muy difícil de superar» e insistió en lo exitosa que era creando «millones de puestos de trabajo». Parece que la única persona que le hace sombra es su hermano Donald Jr. El único hijo al que Trump también puede presentar como heredero político.

Una encuesta dentro del Partido Republicano sitúa a la hija del presidente en la lista de las más deseadas para liderar la fuerza conservadora en el futuro. Sin embargo, son más los que prefieren a Donald Trump Junior (29 por ciento) que a Ivanka (16 por ciento). Al frente de esa encuesta está el actual vicepresidente Mike Pence, con un estilo mucho más tranquilo y serio.

Sin embargo, entre los votantes en general, la mayoría de estadounidenses rechaza la dinastía Trump y hasta un 61 por ciento se declara contrario a que la que para muchos ha sido la «mini» primera dama, tome el testigo de su padre en el 2024.