Un nuevo escándalo de plagio lleva a la dimisión de la ministra de Familia

Copiar las tesis se paga muy caro en la política austriaca. La última salpicada por el fantasma del plagio ha sido Christine Aschbacher, quien ha renunciado a su cargo

La entonces ministra Christine Aschbacher durante una rueda de prensa en marzo
La entonces ministra Christine Aschbacher durante una rueda de prensa en marzo FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

Todo comenzó el pasado jueves con un post en el blog “plagiatsgutachten.com“, que traducido significa “evaluación de plagios”, una web del profesor de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Viena Stefan Weber. El académico encontró pasajes completos en la disertación de fin de carrera así como en la tesis de un Máster de la hasta ahora Ministra de Familia y Trabajo Christine Aschbacher que, al parecer, serían plagios. Weber explicaba a la revista “Profil” que la idea le surgió después de escuchar hablar a la Ministra en un programa de televisión.

“Me llamó la atención cómo era posible que con ese alemán a trompicones y esa gramática errónea fuese capaz de escribir un trabajo científico”, aseguraba a dicho medio.

La ya ex ministra, de 37 años, ha declarado este domingo su renuncia, aunque su gabinete de prensa aseguraba en un comunicado que la política había redactado los trabajos “lo mejor que pudo y supo”. Ambas redacciones fueron entregadas y puntuadas por la Universidad Técnica de Bratislava el pasado mayo en el caso de la disertación del Máster y por una Universidad de Viena en 2006. Ambas instituciones no han hecho declaraciones aún. Su camarada del Partido Popular Austríaco (en alemán: Österreichische Volkspartei, abreviado ÖVP) el canciller, Sebastian Kurz, ha aceptado, según sus palabras, la dimisión y ha agradecido a Aschbacher por su trabajo en el último año.

Un plagio en Austria puede resultar muy caro. En la web de la Universidad de Viena explican que el castigo va desde la retirada del título hasta multas por incumplimiento de los derechos de autor, pasando por penas de hasta seis meses de cárcel. Asimismo asegura que si se retira un título que condujo a otro de mayor grado, ambos se declararían como nulos. Algo que, de ocurrir con la tesis de carrera de la ex ministra afectaría a sus estudios en Eslovaquia.

En Austria hubo otros casos de presuntos plagios en el pasado reciente, como el caso del ex ministro de Ciencia del mismo partido, Johannes Hahn, o el de su colega de Finanzas Karl-Heinz Grasser. También en el Partido Socialdemócrata de Austria (SPÖ) se acusó al ex ministro de Cancillería Thomas Drozda de haber copiado para conseguir su título. Sin embargo, después de comprobaciones decidieron no retirarles el título, en parte porque éstos se habían otorgado hacía varias décadas y no era posible comparar los estándares científicos de aquel momento, según una de las explicaciones.

En Alemania también se han dado muchos más casos de plagios prominentes y que han llevado a la retirada de títulos así como a dimisiones al más alto nivel. Los casos del ex ministro de Defensa Karl-Theodor zu Guttenberg de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) así como de la ex ministra de Educación Annette Schavan de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) son los más conocidos. Ahora bien, en ambos casos las renuncias tuvieron lugar después de que a dichos políticos les hubieran retirado el título académico. En este momento hay otro supuesto plagio en entredicho: el de la ministra alemana de Familia Franziska Giffey del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD). La tesis doctoral de la ministra Giffey fue puesta en entredicho por acusaciones de plagio, la Universidad Libre de Berlín la revisó y decidió no retirarle el título. Sin embargo, la política decidió renunciar al mismo. A pesar de todo, la Universidad quiere volver a revisarlo.