Mickaël Nogal, diputado de la Asamblea Nacional de Francia
Mickaël Nogal, diputado de la Asamblea Nacional de FranciaLuis DíazLa Razón

Mickaël Nogal: «Hablamos de más de 6 millones de personas desplazadas de Venezuela. No se puede esperar más.»

El diputado francés insta a un mayor apoyo de la Comunidad Internacional en la situación venezolana: «lo que no quiero es que el coronavirus oculte la situación de esta crisis»

La situación política venezolana sigue estando en la agenda internacional. Hace unas semanas el Parlamento Europeo votó, muy dividido, en una moción por el reconocimiento de la legítima Asamblea Nacional presidida por Juan Guaidó. Josep Borrell, Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad pidió tiempo para que se aclare el panorama en Venezuela. LA RAZÓN conversó con Mickaël Nogal (30 años), Diputado de la Asamblea Nacional de Francia por La République En Marche, vicepresidente de los grupos de amistad de Francia con Colombia, España y Venezuela y miembro del Comité de Asuntos Exteriores.

¿Cómo valora la gestión de la pandemia llevada a cabo por el ejecutivo francés?

El Gobierno francés ha mostrado que se puede gestionar la crisis de una forma consciente y esperamos que todo mejore con las vacunas que siguen llegando poco a poco. Hoy en día han sido vacunados más de un millón y medio de personas, la meta para finales de febrero es haber vacunado a dos millones de personas. La prioridad está fijada en vacunar a los ancianos y personas de riesgo.

¿Existe alguna posibilidad de retomar un confinamiento más severo o se espera que la vacuna pueda ser implantada con tal velocidad que haya mejoras pronto como las vaticinadas por expertos británicos que dicen que podremos tener un verano ‘normal’?

Yo creo que hay que ser muy humildes respecto a la evolución de la pandemia. Cuando todo comenzó en marzo de 2020, nadie se esperaba que el virus tuviese cepas distintas y variantes como la británica o la de Brasil. Estoy seguro de que descubriremos otras mutaciones. Intentamos evitar otro confinamiento, hemos tenido dos a lo largo del año pasado y vemos los efectos sobre la economía, a nivel social y psicológico, y puede haber muchas más consecuencias. También nos lo dicen, la gente pide trabajar y volver a clase con una vida un poco más normal. Lo que se está haciendo, con la vacunación y distintas restricciones más moderadas, es alejar la posibilidad de que haya otro confinamiento.

¿Cómo afrontará Macron su campaña a la reelección inmersos en una pandemia mundial?

El año pasado tuvimos unas elecciones municipales, e hicimos campaña de otra manera. Ya no había mítines, pero estábamos en las calles, en los mercados, e intentamos también hacer campaña en las redes sociales, que tienen un papel más importante que en el pasado. Hay que adaptarse. Estamos en un período de adaptación permanente, es decir, nadie sabe lo que va a pasar en dos meses o el año que viene.

Ha quedado claro que los populismos no resuelven ni gestionan pandemias, afectará a la popularidad de Marine Le Pen?

No creo que la gente haga una asociación entre Marine Le Pen y la pandemia. Ella tiene sus votos y sus “fans”. Donde realmente puede haber claridad política e ideológica es en los debates que tenemos en Francia, donde los partidos se pueden oponer en temas precisos y concretos. Ahora estamos votando una ley en contra del separatismo para reforzar los principios republicanos. Ese sí es un tema que divide y en el que se sabe claramente lo que piensan Macron o Marine Le Pen. Pero la pandemia, en cuanto a la manera de gestionarla, no creo que sea un tema que pueda incidir en el posicionamiento del voto.

Usted es representante de vicepresidente del grupo de amistad en la Asamblea Nacional francesa. ¿Cómo valora la evolución de la situación en Venezuela estos dos últimos meses que han sido claves en el desarrollo de la agenda chavista por apoderarse del control social?

Primero, como otros compañeros en Francia, estoy muy preocupado por la situación humanitaria y política en Venezuela. Por eso hice una pregunta al Gobierno, que es una manera de controlar la acción política, en la que cuestioné al ministro de Asuntos Exteriores sobre el posicionamiento de Francia sobre la crisis en Venezuela. El ministro Jean-Yves Le Drian, fue muy claro, diciendo que condenaba lo que estaba ocurriendo en Venezuela, que Francia no reconoce el resultado del fraude del 6 de diciembre, que los únicos políticos e interlocutores legítimos son los electos en el 2015. Esta sigue siendo la posición de Francia. A nivel personal reconozco a Juan Guaidó como presidente interino a la espera de nuevas elecciones. Pero no se pueden organizar elecciones transparentes, democráticas sin el reconocimiento de la legitimidad de aquellos que fueron electos en 2015.

¿Qué marco tiene que existir para que se puedan celebrar unas elecciones válidas para la comunidad internacional?

Hace falta que la Comunidad Internacional se comprometa aún más de lo que se ha hecho hasta ahora; y que no sea un asunto únicamente regional latinoamericano. Hace poco los compañeros del Parlamento Europeo votaron una resolución para reconocer a Juan Guaidó y pedir que se organicen nuevas elecciones. Yo estoy en esa posición. Macron, cuando vino Juan Guaidó a Francia lo recibió en el Elíseo, sigue la evolución de la situación venezolana. Quiero y creo que todos debemos estar más comprometidos en la transición democrática que necesita Venezuela.

La legítima oposición venezolana tiene dos opiniones cruzadas sobre una hipotética jornada electoral. Por un lado, hay quienes piensan que no se puede hacer una elección mientras Maduro esté en el poder y otras facciones consideran que es legítimo que las fuerzas del régimen sean parte de esa elección. ¿Cuál es su punto de vista?

Esta semana tuvimos un encuentro con Diputados venezolanos que están exiliados en Madrid. Había diputados de Voluntad Popular, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, Acción Democrática. Lo que he percibido es una imagen de unidad. Todos llaman a nuevas elecciones democráticas, todos rechazan el resultado electoral del 6 de diciembre, eso está claro para todo. Venezuela está en una dictadura, lo ha dicho también Jean-Yves Le Drian, nuestro ministro de Asuntos Exteriores. El papel de la Comunidad Internacional es poder organizar nuevas elecciones. Sin el compromiso de la Comunidad Internacional no se podrán organizar. Ahora Maduro tiene el control sobre el Parlamento, sobre la Policía, sobre las Fuerzas Armadas. Hay que ayudar a Venezuela.

No soy quien para decirle a los venezolanos qué tienen que hacer. Pero me conmueve cuando los venezolanos comparten conmigo sus testimonios, lo que han vivido y lo que están viviendo ahora. Siendo diputado francés, del país de los Derechos Humanos, no puedo negar el derecho a otros a tener representantes que sean electos de manera transparente y democrática. Hace falta que nos posicionemos todos de su lado.

¿Qué posición se plantea tomar la fuerza política francesa y su diplomacia en este sentido? Josep Borrell pidió tiempo. ¿Es posible esperar?

Tengo 30 años. Desde que entré en la política hace 15 años, y cuando fui electo como Diputado Nacional en 2017, he visto la situación empeorarse en Venezuela. Cuando unos dicen que hay que esperar, yo lo que digo es que hay que escuchar a la población. Los venezolanos ya no pueden esperar. Recuerdo los asesinatos, escucho los testimonios como el de Leopoldo López, la represión que sufren todos. ¿Por qué hay tantos exiliados? Hablamos de más de 6 millones de personas desplazadas. No se puede esperar más. Lo que he dicho a Macron, al ministro de Asuntos Exteriores y a la Comunidad Internacional es que no podemos esperar más. Hay que encontrar una solución, y tiene que ser cuanto antes.

Tenemos los datos, tenemos los testimonios, tenemos vídeos, tenemos fotos, informes y trabajos de la Comunidad Internacional y de la ONU. Ahora todo está claro. Tenemos los nombres y se sabe quiénes son los responsables. Si no actuamos con todo esto, ¿cuándo se hará?

Josep Borrell ha defendido que la UE ve a Guaidó como “líder de la oposición venezolana”, puesto que extender el mandato del presidente interino supondría entrar en un planteamiento jurídico que los Veintisiete “consideran que no cabe”. ¿Qué opinión le merecen las declaraciones del Alto Representante de la Unión Europea para Política Exterior?

Yo creo que se está equivocando. No es una cuestión de oposición o no. He estado hablando con diputados venezolanos que pertenecen a distintos partidos, que tienen diferentes pensamientos, y su prioridad es la misma: organizar unas nuevas elecciones. No se podrán organizar elecciones sin una base legítima y democrática. Todos esperamos nuevas elecciones, que no se pueden organizar con un régimen que no respeta los derechos humanos. Reconocer a Guaidó no significa ser partidario de un lado o del otro. Juan Guaidó es el presidente interino de Venezuela. Es el más legítimo, es el presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015 y cuyos resultados reconoció toda la Comunidad Internacional, algo que no pasó con el fraude del 6 de diciembre de 2020. Empezamos con esta base legítima y luego los venezolanos podrán decidir el destino de su país.

En medio del recrudecimiento de la pandemia del coronavirus, ¿en qué grado de interés sigue estando la situación venezolana como un asunto prioritario en la agenda de la comunidad internacional?

Lo que no quiero es que el coronavirus oculte la situación de esta crisis, que es terrible. Yo he seguido haciendo mensajes desde las redes sociales explicando qué es lo que está pasando. En Francia la gente no se da cuenta. Vemos la guerra en Siria y sus efectos en Europa, pero lo que pasa en América y en Latinoamérica no se ve. Y la covid no tiene que ocultar la crisis. Mi responsabilidad es mostrar la realidad, estemos en un período de pandemia o no.