EE UU matiza su apoyo a Marruecos sobre el Sáhara

El portavoz del secretario de Estado de EEUU asegura que “existen diferencia muy profundas” con respecto a la política de Trump hacia la región del Magreb, incluido el Sáhara Occidental

Antony Blinken
Antony BlinkenMajdi Mohammed / POOLEFE

El portavoz del secretario de Estado de Estados Unidos, Ned Price, ha declarado este miércoles que “existen unas diferencias muy importantes y profundas” hacia la región de Magreb respecto a las políticas de la Administración actual en comparación con las del expresidente, Donald Trump, en lo que incluye, de forma general, al Sáhara. Al ser preguntado sobre la posición de Estados Unidos con respecto a Marruecos y el Sáhara, Price ha explicado que se encuentran “directamente” discutiendo con Marruecos, España y otros lugares de la región.

“En términos más generales, hay muy poca continuidad, creo que es seguro decirlo, en lo que respecta a nuestro enfoque de la región”, ha aclarado, especificando que, “no hay nada que anunciar sobre este asunto” de forma concreta.

“En lo que respecta al Sáhara Occidental, estamos consultando en privado con las partes sobre la mejor manera de detener la violencia y lograr un acuerdo duradero”, ha agregado, para decir que “estaría en desacuerdo con la caracterización de que ha habido una continuidad, incluso en lo que respecta a nuestro enfoque hacia la región, desde la última Administración”.

A finales de abril, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, mantuvo un encuentro telefónico con el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, en el que no se trató la situación del Sáhara Occidental, evitando así abordar el reconocimiento de la soberanía de Rabat sobre la antigua colonia española que hizo el expresidente Donald Trump.

El 10 de diciembre de 2020, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, movió el tablero político en el Magreb en apoyo a Rabat y reconoció la soberanía marroquí en el Sáhara Occidental.

La actual Administración de Joe Biden no se ha pronunciado de forma oficial sobre este asunto, aunque esta última conversación con Marruecos, de la que no hay constancia de que se haya abordado nada al respecto, hizo prever que en Washington no tiene previsto revertir la acción de Trump que tan “profunda gratitud” le hizo sentir a Mohamed VI.

La posición de Moscú

Por su parte, Rusia aboga por conversaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario para desbloquear el estancado proceso de paz y poner fin a este prologando conflicto en torno al Sáhara Occidental. “Consideramos que el desbloqueo del proceso de paz será posible si se reanudan las conversaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario con la mediación de la ONU”, dijo en rueda de prensa la portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova.

La portavoz eludió contestar una pregunta de Efe sobre la crisis diplomática entre Rabat y Madrid, que estalló tras la llegada a España en abril del líder independentista saharui del Frente Polisario, Brahim Gali, para recibir asistencia médica en un hospital, y que salió de regreso a Argelia a primeros de junio.

La situación se agravó entre el 17 y 18 de mayo, cuando unas diez mil personas entraron desde Marruecos de manera irregular, la mayoría a nado, en la ciudad española norteafricana de Ceuta, aunque la gran mayoría ya fueron devueltas al país vecino.

Zajárova insistió en que la solución “definitiva y justa es posible únicamente mediante el cumplimiento de las respectivas resoluciones de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la ONU”. La representante de la diplomacia rusa reiteró la postura de Moscú de que “la determinación del estatus definitivo de este territorio (Sáhara Occidental) debe hacerse por medio de un referéndum bajo la tutela de Naciones Unidas”.

En ese sentido, subrayó que la decisión de EEUU de diciembre pasado de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental es “algo que socava el marco legal internacionalmente reconocido de la propuesta de Naciones Unidas para la solución del conflicto”.

Frente a la postura estadounidense, que supone un gran apoyo a las tesis de Marruecos, las resoluciones del Consejo de Seguridad reclaman una solución política mutuamente aceptable y basada en el compromiso, que permita la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental.